Percepción general de que el anuncio de adiós de Vázquez no es definitivo
11 nov 2012 . Actualizado a las 12:26 h.Los socialistas gallegos salieron ayer de su comité nacional igual que entraron. Las casi doce horas que duró el cónclave extraordinario del PSdeG se convirtieron en una sesión de terapia de grupo con 122 peticiones de intervención, en las que la nota común fue la de la llamada a la reflexión interna y la búsqueda de la fórmula para volver a conectar con la sociedad.
Se sucedieron distintos tonos de crítica hacia la cúpula de los socialistas, pero registrándose muchas menos peticiones de dimisión y creación de una gestora de las anunciadas. Únicamente una decena de delegados reclamaron la marcha más o menos inmediata de Pachi Vázquez, lo que no significa que el resto secundase a su aún secretario general. La gran mayoría de los sectores del socialismo gallego dieron por bueno ayer no forzar una salida de su crisis hasta que maduren las posibles opciones de liderazgo que se hagan cargo de las riendas del PSdeG.
De entrada, dos nombres concitan las expectativas de la militancia reunida en Santiago: José Ramón Gómez Besteiro y José Blanco. El presidente de la Diputación de Lugo no habló. «No es todavía su momento», explicaron los suyos. El exministro sí tomó la palabra para, con tono institucional, reclamar «un novo tempo e un novo proxecto», abrir el partido «e facer agromar un novo liderazgo, nun congreso canto antes, pero cando esteamos en condicións de responder aos desafíos do país».
Pachi Vázquez también eludió afinar el calendario del PSdeG, aunque reclamó que se adapte al que va a trazar Ferraz en un comité federal el 15 de diciembre para reorganizar el partido en una conferencia que se celebrará alrededor de abril. «Entón marcaremos tamén o noso propio itinerario en Galicia que finalizará nun congreso extraordinario», dijo el aún líder del PSdeG.
«Nunca serei un problema senón que sempre traballarei para axudarlle a quen asuma as novas responsabilidades de xeito leal e disciplinado», dijo Vázquez a modo de adiós aplazado hasta la celebración de dicho congreso. Su intervención no fue asumida sin embargo como una despedida definitiva por la mayoría, al entender que si se truncan otras alternativas Pachi podría reenganchar en el liderazgo.