26 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
Ni la Xunta ni el Ministerio de Sanidad tienen constancia de que hasta el momento se haya producido una reacción a la vacuna de Novartis, con lo que abundan en la teoría de que el problema se trata de un defecto en la apariencia del producto, más que de su seguridad o su eficacia. De hecho, los primeros análisis realizados por la multinacional Novartis indican que la presencia de material particulado blanco en las jeringas precargadas, una anomalía que se detecta a simple vista, se debe a las «proteínas que componen la propia vacuna». Esto significa que la vacuna no ha sido contagiada por «material foráneo» que altere su composición.