Una tregua para mover el engranaje electoral

s. l. santiago / la voz

GALICIA

04 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El Gobierno ha preferido posponer uno de esos gestos que esperan los ciudadanos para tener primero una deferencia con los cargos políticos electos. Pese a que la mayoría de los gallegos no albergan dudas sobre la desproporción de las retribuciones de sus alcaldes, como lo demuestra el sondeo que ayer publicó este periódico, Rajoy ha entendido el mensaje que sus barones autonómicos le enviaron en julio. En tiempo de elecciones no conviene morder a los que mueven la maquinaria, a los únicos que saben a qué puertas tienen que llamar para buscar los votos.

Intensa presión municipal

La fuerte presión de los alcaldes, con los del PP a la cabeza, ha sido decisiva en la apertura de la negociación sobre la reforma de la Ley de Bases del Régimen Local, un proceso del que pretenden que salga un texto muy distinto del borrador que el Consejo de Ministros debatió en julio.

La propuesta del Gobierno cogió prevenidos a los alcaldes gallegos. En marzo, la cúpula del PPdeG tuvo que emplearse a fondo para desactivar un conato de rebelión liderada por 25 regidores de pequeños municipios temerosos de verse afectados por una fusión forzosa de municipios. La dirección popular se vio obligada a enfriar y modular el ambicioso discurso de Feijoo en esta materia para abortar la posible creación de una plataforma de alcaldes rebeldes al margen de la Fegamp.

Reformas para aplicar en el 2015

También en el caso de los recortes salariales, al Ejecutivo le resulta fácil ceder a las presiones de los regidores. A pesar de la evidente necesidad de Rajoy de hacer el guiño de meter la tijera a los bolsillos de los cargos políticos, las reformas que propugna en el ámbito municipal tienen como horizonte la próxima legislatura. Por tanto, en ningún caso se llevará a cabo ninguna reducción de concejales y retribuciones antes del 2015.

A la espera de un nuevo texto

Entre los alcaldes gallegos predomina la opinión de que el Gobierno se precipitó en su primer diseño de las reformas por desconocimiento del mundo municipal, lo que les lleva a pensar que Hacienda reformulará a fondo sus propuestas, aunque mantenga ese objetivo de ahorrar 3.500 millones. Los regidores pedían tiempo para debatir. Rajoy se lo da. Hay otras cosas en juego.

Análisis tiempo muerto en la reforma del ámbito local