Tanto la variante que debe esquivar el sinuoso trazado ferroviario de Ourense como la propia estación que en un principio fue encargada por el anterior Gobierno al estudio del arquitecto británico Norman Foster están pendientes de un informe técnico. Este trazado de 17 kilómetros entre Taboadela y la capital ourensana es el único pendiente de licitar en la línea de alta velocidad a Galicia y la ministra de Fomento, Ana Pastor, se comprometió a sacarlo a contratación cuando tenga en sus manos el dictamen de los expertos del ministerio.
«En el momento que los técnicos lo tengan preparado yo lo sacaré a licitación», dijo en referencia a un controvertido proyecto que se debate entre soterrar las vías en la zona de la estación Empalme o la apuesta por la estación de Foster que defiende el alcalde ourensano, del PSOE, y que llegó incluso a ser adjudicada.