La firma Sociedad Anónima Eduardo Vieira tiene sus orígenes en 1880. La sede central se halla en la avenida de Orillamar, 23, de Vigo, y en el 2007 figuraba en el puesto 89 entre las empresas gallegas con mayor facturación según el ránking empresarial Ardán. En el 2011, facturó 41 millones y tenía 45 empleados. Actualmente, por volumen de ingresos está por debajo de las cien primeras de Galicia. Esta es la firma principal del grupo, que cuenta con otros negocios en el sector.
El juez elogió la colaboración de la empresa deudora, que presentó los documentos que le requirieron. El magistrado también cree que Vieira tiene «perspectivas de continuación de la empresa» y recordó que la complejidad del sector pesquero lleva a pensar que lo más favorable es que el actual gerente conserve su facultad de administración y que pueda disponer de su patrimonio, «por el momento». La intervención del administrador concursal se ceñirá a los bienes del concurso.
El juzgado ve que, por parte de Vieirasa, hubo un «intento de consecución de la viabilidad de la empresa» y suscribe otra sentencia sobre la línea aérea Air Madrid en la que el deudor preparaba su propia declaración de concurso voluntario cuando un acreedor se le adelantó por dos días. Los problemas de impagos empezaron en junio, según un informe que califica como «desfavorable» su actual situación financiera.