«Cometí un error y punto. ¿Es que esos padres son perfectos?»

toni silva A CORUÑA / LA VOZ

GALICIA

El conserje rechazado por la APA del colegio de Sada que realiza trabajos para la comunidad por dar positivo en una alcoholemia defiende su integridad

05 may 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Carlos no sale de su asombro. Durante los últimos días se siente como un apestado social en Sada, su lugar de residencia. Hace tres años fue sancionado después de dar positivo en un control de alcoholemia. No se siente orgulloso de aquel episodio, pero convive con ello con normalidad. Dice haber escarmentado y ahora, con varios meses por delante en el paro, aprovecha para cumplir con los trabajos en beneficio de la comunidad ordenados por el juez.

El Concello de Sada y Carlos coincidieron a través de los Servicios Sociales Penitenciarios. El Ayuntamiento lo destinó a la conserjería del colegio Sada y sus Contornos para sustituir al bedel titular, de baja por enfermedad. Pero la dirección y los padres rechazaron dejar a sus hijos en manos de un condenado. Carlos se indigna cuando lo piensa. «Como si yo fuera el único que ha dado positivo en un control de alcoholemia», señala. «Cometí un error y punto. ¿Es que esos padres son perfectos? No me siento orgulloso de lo que hice, es justo que pague por ello, pero no me merezco esta desconfianza», indica Carlos, que recuerda que su test de alcoholemia «no era algo escandaloso».

«Lo que me manden»

Después de ser rechazado por la comunidad escolar, el Concello colocó a este hombre de 33 años como auxiliar en el departamento de Obras y Servicios. «Lo que me mandan lo hago lo mejor que puedo, ahora estoy haciendo arreglos de mantenimiento en bancos, canastas, desatasco alcantarillas..., mi objetivo es cumplir las horas lo antes posible», explica. Sobre su papel en la conserjería del colegio, Carlos asegura que no se ve incapacitado para ello. «Sospecho que yo podría hacer las labores de un conserje, abrir puertas o atender teléfonos, me siento muy mal con este rechazo, es como vivir una situación de racismo», explica.

Tras no aceptar a Carlos, los padres del colegio sadense comenzaron a desempeñar ellos mismos y por turnos las tareas de conserje a modo de protesta. Exigen al Ayuntamiento que envíe una persona inscrita en la lista de trabajadores y que sea remunerada. Pero el Concello asegura que no está para financiar un nuevo puesto y que la fórmula que ofrece supone un ahorro «para todos los vecinos» y Carlos reúne todas las garantías para el trabajo. Así, el alcalde, Ernesto Anido, anunció ayer que la próxima semana hará un segundo intento para que Carlos sea el conserje sustituto del Sada y sus Contornos, una comunidad escolar que lleva meses enfrentada al regidor por la paralizada ampliación del centro. Ahora es a Carlos a quien no le hace gracia la oferta «después de la que se ha montado». «No quiero problemas con nadie, yo solo me limitaré a hacer el trabajo que me manden».

«Me siento muy mal con este rechazo, es como vivir una situación de racismo»

Carlos