El debate sobre la nueva reprogramación de los plazos del AVE gallego entró ayer en circulación en el Parlamento gallego, después de que la Xunta y el PP dejaran entrever que la puesta en servicio del enlace de Galicia con la Meseta puede sufrir un retraso de al menos tres años, al pasar del 2015 comprometido por la última Administración socialista al horizonte del 2018 que los populares se ponen ahora como límite.
El diputado socialista Pablo López Vidal puso de relieve que su formación «seguirá esixindo o 2015» como fecha para la llegada del AVE a Galicia, pues argumentó que sería «posible» cumplir ese plazo en caso de que el Gobierno de Rajoy mantuviera el compromiso y el ritmo de licitaciones que en su momento tuvo José Blanco como ministro de Fomento.
El conselleiro de Infraestructuras, Agustín Hernández, negó la mayor al advertir que el pacto del Obradoiro, suscrito en el 2009, solo se llegó a cumplir íntegramente el primer año. De hecho, arguyó que el 93 % de la conexión con la Meseta «está sen pagar», ya que de los 7.023 millones de euros previstos solo se llegaron a desembolsar 505,6 millones. A su vez, dijo que en el eje atlántico está pendiente ejecutar obra por valor de 465 millones, lo que imposibilitará que la línea A Coruña-Vigo pueda entrar en servicio antes del 2014.