En las alegaciones del fiscal antes de que las acusaciones contra José Blanco se elevaran al Tribunal Supremo, parece claro que el ministerio público estaba interesado en buscar pruebas objetivas antes de remitir la causa al alto tribunal, pues todos los indicios estaban basados exclusivamente en tres declaraciones de Dorribo. «El cierre de la construcción indiciaria a partir de las tres declaraciones -aseguraba el fiscal- exige su confirmación en una fuente objetiva», en referencia a la pericial que, como ya se publicó, descartaba pagos a Blanco desde Andorra.
Precisamente en este principado se encontraba Dorribo el día 3 de febrero del 2011, cuando dijo que se reunió con el primo de Blanco para negociar los pagos, según prueban las intervenciones telefónicas.