El caso Tamara animó el verano chairego. Después de que el hecho saltara a los medios, el «tour mánager» de la cantante, Diego Nieto, declaró a La Voz que tanto él como la artista vivieron en Duarría una noche terrorífica. «Jamás pasamos tanto miedo», dijo. Explicó que lo pactado era que ella actuara después de que lo hiciera una orquesta lucense, sobre las doce y media de la noche. «Llegamos dos horas antes, pero nadie nos atendió», reseñó Nieto, quien señaló que los intentos de hablar con el agente de la cantante en Galicia fueron vanos. Finalmente, acabaron en la sala de difuntos del cementerio. «El organizador nos dijo que no actuaríamos porque no habíamos probado y haríamos el ridículo», señaló. Ventosinos, por su parte, dijo que la cantante incumplió el contrato.