El plus que Feijoo frena en un guiño a los sindicatos ha costado a la Xunta más de 2 millones
02 feb 2012 . Actualizado a las 18:37 h.El plus de los altos cargos llegó a Galicia de mala manera. Aunque la mayoría de los políticos defienden un complemento retributivo que la Administración del Estado aplica desde hace más de 20 años, optaron por darle entrada en la legislación gallega por la puerta de atrás. Ese movimiento delata una consciencia de lo impopular de la medida. El bipartito omitió la paga en el proyecto de reforma de la Lei de Función Pública, pero PP, PSOE y BNG cocinaron su incorporación en la fase de tramitación parlamentaria. Ese consenso, que permitió tumbar una iniciativa legislativa de la CIG avalada por 20.000 ciudadanos, mantuvo blindado de los recortes un extra cuyo importe oscila entre 3.500 y 14.400 euros brutos al año.
¿Cómo se pactó la paga y qué altos cargos tienen derecho a percibirla?
Los tres grupos parlamentarios consensuaron el plus en julio del 2007, con motivo de la reforma de la Lei de Función Pública que impulsó el entonces conselleiro de Presidencia, el socialista José Luis Méndez Romeu. Este complemento ya estaba en vigor en la mayoría de las comunidades y su aplicación en Galicia ya había sido objeto de debate desde la etapa de Fraga, en la medida en que podía servir de estímulo para reclutar funcionarios en puestos de la máxima confianza política del Gobierno de turno. Tienen derecho a cobrar el plus los que ocuparon altos cargos dos años consecutivos o tres alternos.
¿Cuál es la percepción media del plus y cuánto lleva gastado la Xunta?
El importe del plus tiene como referencia el complemento del destino que fijan los Presupuestos del Estado para los directores generales, un extra que lleva congelado desde el 2008. Pero su dotación varía de acuerdo con el nivel del funcionario que lo percibe en su retorno a la actividad profesional. A mayor nivel, menor impacto del plus, y viceversa. Así, un médico que haya sido alto cargo percibirá cuando vuelva a ponerse la bata 10.300 euros brutos más al año a través del complemento de destino. En cambio, un ATS ingresará por la misma vía 11.600. Como este sobresueldo no figura en los Presupostos, no es posible fiscalizar cuánto supone a las arcas de la comunidad. Hay que recurrir a las estimaciones a partir de los datos que aporta Facenda. La consellería competente asegura que la mayoría de los 142 perceptores que reconoce están en la horquilla más baja, por lo que cobrarían 3.500 euros brutos anuales. Esto supone un desembolso mínimo para la Xunta de 500.000 euros al año, por lo que en los cuatro años y medio de aplicación este complemento habrá costado a Galicia más de 2 millones de euros.
¿Por qué cobran el plus 142 funcionarios si lo tienen reconocido 213?
Esta diferencia se explica, en buena medida, por la incorporación de altos cargos procedentes de la etapa de Fraga al actual Gobierno de Feijoo. Más de medio centenar de directivos de anteriores Ejecutivos del PP han reenganchado en la Xunta actual. Muchos de ellos percibieron el plus en los últimos años de gestión del bipartito.
¿Por qué Feijoo adopta ahora esta medida?
La decisión llega en una coyuntura muy concreta, marcada por los nuevos recortes en las condiciones laborales que la Xunta exigirá a los empleados públicos. Feijoo quiere suavizar la aplicación de los ajustes con la cesión en uno de los aspectos que han centrado las reivindicaciones sindicales en los últimos años. De hecho, el blindaje político ha preservado durante casi cinco años el sobresueldo para premiar a los funcionarios que ejercieron cargos de confianza política. El Gobierno de Feijoo no podía seguir pidiendo «sacrificios» a los empleados públicos para sufragar la extra de los que fueron cargos políticos.