La corriente podría llevar los cadáveres hacia el norte

s. basterrechea REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

29 ene 2012 . Actualizado a las 06:11 h.

Los cuerpos de los dos policías nacionales y del estudiante eslovaco siguen sin aparecer. Podrían haber quedado enganchados en algún punto de la costa, pero también es más que probable que una corriente de invierno los esté llevando hacia el norte. Esa es la hipótesis que maneja Antonio Pérez Cribeiro, biólogo marino y buceador. «Si los tres aún estuviesen dentro de la bahía, estadísticamente al menos uno debería haberse encontrado ya», señala. De hecho, el mar devolvió a las pocas horas del suceso, hacia la zona del Millenium, el del agente Javier López, «porque así es la dinámica del oleaje», pero, añade, en el Orzán, con la corriente de invierno en acción y con un mar de fondo tan fuerte, en la orilla se produciría el efecto escalera mecánica: «Te hunde y lo que está al fondo lo mete mar adentro».

Corriente de Navidad

Por eso, Pérez Cribeiro plantea que los cuerpos de los agentes y del joven ya no estén en la rada y puedan haber entrado, al hundirse y alcanzar suficiente profundidad, en la denominada vena mediterránea o corriente de Navidad, una gran masa de agua que circula a más de cien metros y que, saliendo del Mediterráneo, asciende por Portugal y llega al Cantábrico. El biólogo recuerda el caso del autobús que en el 2001 cayó al Duero en Portugal tras desplomarse un puente. «Media docena de pasajeros aparecieron días después en Camariñas y en Cedeira, y alguno en Asturias. Fue esa corriente», afirma. Si los desaparecidos en el Orzán, añade Pérez Cribeiro, «entran en esa autopista submarina, serían arrastrados al norte».

En opinión del biólogo, habría posibilidades de que, desde mañana lunes, apareciesen los cuerpos. «Aunque lo más normal sería que aún se tarde diez o quince días», matiza. Por ello, cree que convendría ampliar el radio de búsqueda y que esta se realizase, sobre todo, con helicópteros: «Ahora sería lo más útil».