Tres años sin poder trabajar o casarse

La Voz

GALICIA

La situación en la que se encuentra John Johnson roza lo surrealista. Liberia no lo reconoce como liberiano porque no fue inscrito en ningún registro y no queda nadie de su familia que pueda avalar su nacimiento. España quiere expulsarlo, pero no puede porque no tiene adónde. Liberia no lo acepta. Pero España tampoco le reconoce su condición de apátrida. El resultado es que vive en Galicia no ilegalmente, sino alegalmente. Sin poder trabajar ni hacer nada. Ni tan siquiera puede casarse con su novia, lo que resolvería la situación, porque la Administración española le reclama un certificado de soltería que no puede conseguir porque Liberia no se lo concede alegando que él no es liberiano. Un trabalenguas.