Vilalba se moja por don Manuel

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS VILALBA / LA VOZ

GALICIA

El expresidente fue homenajeado bajo la lluvia frente a su casa natal.

19 ene 2012 . Actualizado a las 16:04 h.

La fidelidad de muchos vilalbeses a Manuel Fraga está por encima de una mañana gris y húmeda. El expresidente de la Xunta fue homenajeado en su villa natal, de la que habló una y otra vez hasta lograr que nadie ignorase su condición de vilalbés, y cuyos habitantes le correspondieron también en las urnas.

Alrededor del busto del político, emplazado en el centro de una alameda que se alza justo frente a la casa en la que nació, crecieron ayer las flores y los paraguas. De las flores se encargaron las autoridades y los familiares, que depositaron tres coronas a los pies de la figura de bronce, que tiene ya varias décadas de antigüedad. La primera corona fue depositada por José María García Leira, vicepresidente de la Fundación Fraga, además de exalcalde de la localidad y expresidente de la Cámara autónoma, y por Blanca Fraga, secretaria de la entidad que lleva el nombre del político y sobrina del homenajeado. La segunda corona la llevaron el alcalde vilalbés, Gerardo Criado, y el teniente de alcalde Julio Vázquez; y la tercera, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, y Charo Fraga Iribarne, la hermana.

Florecieron también los paraguas en la alameda de Vilalba porque ayer tocó una mañana de orvallo, aunque menos fría que las anteriores. Y abundaron además elogios y comentarios, pronunciados por autoridades, pero también por vecinos que asistieron al acto.

«Ímolo botar de menos»

«Don Manuel, ímolo botar de menos. Descanse en paz», dijo García Leira. «Grazas por levar a Vilalba no corazón», manifestó el alcalde. «Don Manuel foi un modelo», proclamó Feijoo, que además usó una de las expresiones más comunes a la hora de referirse a Fraga para definir su conducta: «O Fraga que tiña o Estado na cabeza reservou o corazón para Galicia».

Abrió los discursos Pedro Puy, que además de parlamentario y sobrino del fundador del PP acudió a Vilalba en nombre de la Fundación Alfredo Brañas. Puy recordó las ideas de este como legado que luego aprovechó el presidente de la Xunta, y destacó además que la Fundación Fraga había elegido Vilalba como sede.

Aplausos

Alrededor de la alameda, o desde la contigua rúa da Pravia, que en ese momento estaba cortada al tráfico y cuya actividad comercial disminuyó bastante mientras se celebró el acto, caras conocidas de la vida local y vecinos con menos protagonismo social escuchaban los discursos con un silencio que solo se rompió con un fuerte aplauso una vez colocada la última de las coronas bajo el busto.

Las autoridades y sus acompañantes rompieron luego el protocolo para combatir los rigores de una mañana de enero en un bar cercano, y mientras compartían confidencias y cafés, fuera aún flotaban los ecos del homenaje dedicado al ilustre vecino. Así, José Antonio Maseda, de 64 años, destacó que Manuel Fraga se había distinguido por trabajar «día y noche» y por presumir «ao cen por cen» de sus orígenes vilalbeses. A su lado, José Antonio López Fraga, de la misma edad, subrayó la fama debida por la villa al político: «Deu a coñecer Vilalba».