Una noche a la intemperie

La Voz

GALICIA

18 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

No se echó en falta a nadie. «Los que teníamos que estar estamos todos», decía María, una admiradora «de siempre». Cuenta que pasó la noche al raso, paseando. No podía dormir. La muerte de Fraga la dejó dolorida y sin sueño. Muy triste estaba María Otero, la mujer que le cocinó los 16 años que estuvo como presidente de la Xunta. «Gustáballe de todo, tiña moi bo dente e era moi agradecido e humano», recordaba ayer. Como Maribel Suárez, que sin estar tantos años a su lado, lleva una foto suya en la cartera. Muy arrugada -se la dio firmada en un mitin en 1981-, la acompaña a todas partes. Dice que «España pierde al más grande político de la humanidad».