Una pegada de carteles simbólica recordó ayer a Sonia Iglesias
19 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Una veintena de pontevedreses acompañaron ayer a la familia y a los compañeros de trabajo de Sonia Iglesias en la simbólica pegada de carteles que recordó que hace doce meses, un 18 de agosto, la pontevedresa desapareció sin dejar rastro. Acompañando a la imagen de Sonia, un lema -«Un año...»- invitando a la ciudadanía a participar en la manifestación que el próximo jueves saldrá de la plaza de A Peregrina.
La familia no ha perdido la esperanza, tal y como reconoció María del Carmen Iglesias, hermana de la pontevedresa, pero ha asumido que, «siendo realistas, un año después no creo que esté con vida». Los 365 días transcurridos desde que se perdió el contacto con Sonia, de 37 años y madre de un niño de 9, han supuesto un calvario: «Ha sido un año muy largo, muy difícil y esperamos que, al final, acabemos encontrándola».
Tal vez lo que más les reconcome, lo que más les duele, es no poder contestar a la pregunta que en innumerables ocasiones formula el hijo de la desaparecida. Y es que aún no hay respuesta para el «¿dónde está mamá?». «Como cualquier niño en su situación lo está pasando mal. Pregunta por su madre. Lo que le hemos dicho es que está desaparecida y que entre todos estamos intentando encontrarla. Para un niño de 9 años es suficiente. Ya es bastante peso», remarcó María del Carmen.
Dejó claro que las relaciones con el compañero sentimental de Sonia son «cordiales». No en vano, «hay que pensar que en medio hay un niño».
Tanto María del Carmen como Isabel Martínez Cochón, portavoz de la familia, reiteraron ayer la hipótesis a la que apuntan principalmente los investigadores. Esto es, no se está ante una desaparición voluntaria, sino que otras personas tuvieron que intervenir para que no se volviera a saber nada de la pontevedresa.
Su hermana no solo descartó una fuga voluntaria, sino que rechazó que pudiera tratarse de un secuestro. A fin de cuentas, no ha trascendido ninguna petición económica de rescate.
Apuntan al entorno cercano
En su intervención fue contundente al exponer su convencimiento de que «si está desaparecida es porque alguien de su entorno cercano la ha hecho desaparecer». Sus palabras fueron ratificadas por Isabel Martínez, quien añadió que se trata de una persona que la conocía bien, pues es la única explicación a unos hechos que se asemejan «a un caso de abducción».
En cualquier caso, la familia y los allegados de Sonia siguen apostando por el trabajo policial, en donde han depositado buena parte de sus esperanzas. «Esperemos que encuentren la pieza que encaje el puzle que la policía tiene hecho».
Si María del Carmen no dudó en agradecer que todos los pontevedreses estén «volcados desde el principio» con ellos, la portavoz de la familia tiene claro que la movilización social «es la respuesta al cariño que ella dispensó», ya fuera en su faceta de responsable de la sección femenina de Massimo Dutti o con «la sonrisa que siempre tuvo para los que la conocíamos», manifestó ayer una amiga.