L de lume

La Voz

GALICIA

La huella histórica del fuego en Galicia dibuja una L que cubre la fachada atlántica, marca el vértice en Pontevedra y recorre todo el sur de Ourense. El gráfico señala los concellos de Galicia donde este año se han producido 25 incendios o más y las parroquias que sumaban más de 10 antes al inicio de este mes. Todas ellas figuran destacadas en el histórico de incendios desde los años ochenta.

Hace unos días, un investigador del CSIC concluyó que las capas del suelo en Campo Lameiro mostraban el uso sistemático del fuego por los antiguos pobladores al menos hasta hace seis mil años. La investigación encontró, en el año 4000 antes de Cristo, restos de un bosque de robles que cambia hacia otro suelo con alto contenido de carbón vegetal. Es decir, en la prehistoria, el fuego ya era una herramienta. La conclusión de este estudio confirma que existe algo atávico en los gallegos con respecto al manejo del fuego.

«Eso es una tontería», tercia Inmaculada Paz Andrade. «Lo que hace falta es educación, educación y educación». Inmaculada es una de las investigadoras más laureadas de Galicia. Catedrática emérita de Física en la USC, ha dedicado largos años a investigar los incendios en Galicia, pese a lo que tampoco es capaz de señalar con certeza una única causa: «Lo que no tiene sentido es que uno vaya por Francia o Alemania y no haya incendios y aquí, en Galicia, se produzcan cientos al día. El problema es que hay mucha gente que se cree que quemar el monte es como quemar un papel».

El problema de los incendios ha terminado creando una economía del fuego que este verano supondrá la puesta en marcha de un operativo de 6.000 hombres en sus momentos de máxima intensidad, moviendo unos recursos de muchos millones de euros que inevitablemente quedarán reducidos a cenizas. Todo el mundo lo sabe, pero los cambios de un año a otro solo están relacionados con las condiciones meteorológicas.