La falta de crédito compromete la inversión privada en obra pública

serafín Lorenzo SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

Dificulta la concesión por la Xunta de infraestructuras por 2.500 millones

20 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El endeudamiento a través de la financiación público-privada es el colchón que les queda a las Administraciones para evitar paralizar la obra pública y ejecutar las infraestructuras pendientes. Pero ni siquiera una fórmula que gravará las cuentas de la comunidad con costosas hipotecas garantiza la ejecución de los proyectos. La rigidez del mercado financiero sigue dificultando el acceso de las empresas al crédito, lo que añade incertidumbres a las actuaciones por 2.500 millones de euros que el Gobierno de Feijoo planea encomendar al capital privado, entre las que figuran cinco autovías, los hospitales de Pontevedra y Vigo, y 19 centros de salud.

Esta coyuntura mantiene alerta a la Xunta. Los dos proyectos que están más adelantados para su adjudicación en los próximos meses por el sistema concesional, que son las autovías de la Costa da Morte y de O Morrazo, servirán de banco de pruebas al Ejecutivo para comprobar cómo responde el sector financiero. Si el crédito no fluye, el Gobierno de Feijoo tendrá que replantearse el escenario autorizado por Facenda, con ese tope de 2.500 millones de capital privado para esta legislatura, y explorar otras soluciones.

Adjudicación fallida

Los obstáculos de las constructoras para disponer de liquidez no son nuevos. La unión de empresas a la que el bipartito adjudicó la autovía Carballo-Berdoias en el 2008 solicitó en agosto del 2009 la rescisión del contrato ante la imposibilidad de obtener crédito, y tras pedir tres prórrogas para presentar el plan financiero. Al final, y después de una segunda licitación fallida del actual Gobierno y una denuncia del PSOE por un sobrecoste de 400 millones, la Xunta licitó por tercera vez el vial en diciembre, con 300 millones menos de presupuesto y una rebaja del plazo concesional de 30 a 25 años. Con todo, la fórmula eleva a 748 millones el desembolso por una infraestructura que cuesta 208.

A la autovía de la Costa da Morte le seguirá el desdoblamiento con el mismo sistema de inversión extrapresupuestaria del vial de O Morrazo. Sus 15,4 kilómetros costarán 365 millones de euros, que la Xunta pagará durante 25 años a través de un contrato de concesión.

La cartera de autovías proyectadas por el Ejecutivo con esta fórmula se completa con el desdoblamiento del corredor Brión-Noia, la conexión Nadela-Sarria y Ourense-Celanova, en ejecución. Estos viales se sumarán a los cuatro ya en servicio con el sistema concesional: entre Santiago y Brión (AG-56), los de Barbanza y O Salnés, y el trazado libre de peaje de la AP-53, entre Dozón y Barbantes. La Xunta pagará este año a las concesionarias 26 millones en peajes en la sombra.

Viales y centros sanitarios

Los Presupostos incluyen una inversión por las adjudicatarias de las autovías de 128 millones, a los que se sumarán 120 a través de la Sociedade Pública de Investimentos (SPI). De este modo, la financiación extrapresupuestaria alcanzará los 248 millones, duplicando casi los 130,8 del 2010. El 45% de la inversión global prevista en obras de la Consellería de Medio Ambiente (548 millones) se financiará con capital privado, para compensar una caída del 30% en la aportación pública.

Esos 128 millones que inyectarán las concesionarias de las autovías forman parte de una inversión privada que llegará a 304 millones. Los hospitales de Vigo y Pontevedra, y los 19 nuevos centros de salud absorberán el grueso de esos 176 millones restantes. A medio plazo, el Gobierno de Feijoo también planea adjudicar con capital privado proyectos del Plan de Residuos por 430 millones de euros.