Los concellos tratan de paliar con multas la caída en sus ingresos

Carlos Punzón
Carlos Punzón REDACCIÓN/LA VOZ.

GALICIA

Las empresas de gestión de cobros constatan este año un notable incremento en las sanciones que tramitan

26 sep 2010 . Actualizado a las 11:27 h.

La cercanía de las elecciones municipales y la contestación que podría tener una subida en la presión fiscal, está llevando a los ayuntamientos gallegos a incrementar exponencialmente la imposición de multas de tráfico para tratar de recaudar por esa vía lo que han dejado de ingresar por impuestos a la construcción o los impagos que se suceden al haber bajado la renta de la ciudadanía.

Pese a que prácticamente todos los gobiernos locales niegan dicha estrategia, las cuentas municipales reflejan ese incremento en la tramitación de multas, que ya se inició el año pasado. Vigo, la ciudad gallega en la que más sanciones de tráfico se imponen, cerró el 2009 alcanzando una facturación de 10,7 millones de euros por sanciones de tráfico y aparcamiento, lo que representó un 247% más que en el año precedente. Las previsiones por dicho concepto rondaban los 3,1 millones, y en la primera mitad del 2010 el importe de las multas ya supera en un 15,7% al mismo semestre del año anterior.

El Ayuntamiento de A Coruña también cuenta con que su recaudación por sanciones aumente un 25%, hasta llegar a 1,6 millones. Lugo alcanzó en el primer semestre el 76% de lo previsto para todo el año, 1,15 millones, y Ourense espera duplicar la entrada de dinero por dicha vía y superar los 1,5 millones. La estrategia de acelerar los embargos está siendo seguida también en Santiago, donde esta misma semana se emitieron 3.000 avisos de intervención de cuentas y bienes por impago de multas. Y Pontevedra triplicó en el 2009 el número de embargos para recaudar hasta tres millones con dicha posibilidad.

En manos de empresas

Las siete ciudades han recurrido además a la contratación de empresas especializadas en gestión de cobros para tratar de ingresar el importe de las multas y reducir los impagos, siendo Ourense la última en adoptar dicho sistema y estar a punto de ponerlo en marcha.

Recygest, firma que realiza esa función para una veintena de concellos gallegos, reconoce que en el 2010 los ayuntamientos gallegos incrementarán su recaudación por multas, al estar recibiendo «más volumen de sanciones para tramitar que en años anteriores», apunta una directiva de la firma, que advierte que al sector también le está costando más cobrar a causa de la crisis.