Según el responsable de la Orden de la Vieira, organizadora del evento, el presidente gallego «respondió al saludo, pero nada más».
12 ago 2010 . Actualizado a las 22:46 h.El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, se «limitó a devolver el saludo» ayer al ex presidente de Banesto Mario Conde, condenado a varios años de prisión por apropiación indebida, estafa y falsedad, afirmó hoy a Efe el organizador del evento y responsable de la asociación de la Orden de la Vieira, el abogado Carlos de Blas Armada.
El PSdeG había reprochado al presidente de la Xunta -por boca de su portavoz Mar Barcón, que se ocupara más de «desfilar con sus amigos -el presidente de la Generalitat valenciana, Francisco- Camps, y -el ex presidente de Banesto- Mario Conde que de atender a los problemas serios y reales como la ola de incendios».
Feijóo coincidió ayer en Santiago de Compostela con el abogado y ex banquero, que fue investido miembro de la citada asociación durante un acto celebrado en la capital gallega.
Un total de 17 personas ingresaron en la citada Orden de la Vieira, una entidad que dispone de más de un millar de integrantes de veintidós países.
«El presidente de Galicia no sabía que iba a estar Mario Conde entre los participantes», dijo De Blas Armada, y subrayó que ambos coincidieron frente a frente al bajar del escenario porque estaba en la primera fila de los espectadores.
El responsable de la organización indicó que Feijoo saludó a Conde porque «no tenía mas remedio», y puntualizó que después de que este último se acercara a él, como los demás integrantes de la Orden, el presidente gallego «respondió al saludo, pero nada más».
Reiteró que «el presidente no tenía ni la más remota idea de que iba a coincidir con él o que iba a ser de la Orden», y destacó que en el acto «no le entregó nada».
El presidente de la Orden de la Vieira señaló que había pedido a Feijoo que acudiera a esa ceremonia para «entregar los trofeos que damos a la galleguidad», uno de los actos del evento.
De Blas Armada, abogado retirado, indicó que Conde fue «víctima de unas circunstancias», y consideró que «eso no quiere decir que estuviese libre de culpa por la gestión a veces arriesgada» de Banesto.
El Tribunal Supremo aumentó en julio de 2002 la pena de prisión de Conde de 10 a 20 años de cárcel por los delitos de apropiación indebida, estafa y falsedad en el Caso Banesto, a raíz de la intervención del banco en 1993 por las deudas acumuladas.
La Audiencia Nacional le condenó en marzo de 2000 a 10 años y dos meses de prisión por apropiación indebida, estafa y falsedad, absolviéndole de varios delitos.
Afirmó que la Orden de la Vieira consideró que Conde, originario de la localidad pontevedresa de Tui, «está totalmente rehabilitado» después de cumplir varios años de prisión, y añadió que ahora «hay que apoyarlo» porque «merece confianza».