El Apóstol se coló en un máster de derecho internacional

Por Patricia Blanco

GALICIA

14 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Logró subir hasta los 1.300 metros de altura en los que está situado O Cebreiro con aparente agilidad, por más que él afirmaba que el Camino le está «costando un poco». Marcel Kakrabah Quarshee es natural de Ghana, al oeste de África. Abogado de profesión, en su país trabajaba en un bufete, pero hace dos años decidió trasladarse a Madrid para cursar un máster de derecho internacional. Desde la capital se dirigió a Astorga (León), donde inició su peregrinación. Así, día a día, va cubriendo las etapas (a O Cebreiro llegó desde Ponferrada). Hace ya algún tiempo que Marcel tenía ganas de vivir esta experiencia. «Por todo un poco, sobre todo porque soy católico», explica. El año pasado, por sus estudios y exámenes, no pudo, pero poco a poco el espíritu peregrino se fue colando entre la abogacía y este año ha logrado dejar todo listo para poder dedicarle unos cuantos días al Apóstol.

«En mi país tenemos algo así como ermitas locales a las que se peregrina, pero nada que ver con el Camino de Santiago». Quiso profundizar en la historia de España y encontró esta ruta por la que ahora transita a paso rápido y apoyado en un palo con el que se hizo mientras andaba. Tan pronto como termine, tiene ya billete para irse a Estados Unidos. A sus 36 años, le parece una gran experiencia esto del peregrinaje, sobre todo por la cantidad de «gente de todo el mundo» que puede conocer. «Nunca pensé que esto sería así, me gusta saber cómo se sienten los demás». En O Cebreiro llevaba los pies algo doloridos y también algo de sueño: «Los albergues están bien, aunque la noche pasada no pude dormir nada porque un hombre roncó mucho». Son cosas del Camino.