«Hay que apretarse aún más el cinturón, porque las medidas que está tomando el Gobierno central no son serias. Aumenta la deuda y desgraciadamente hay que destinar más fondos contra el desempleo, por lo que al final somos los ayuntamientos los que volvemos a quedar para otro momento», se lamenta el alcalde de Ribeira. Aunque el regidor popular asegura que no ve la situación político-financiera con los ojos de su partido, mantiene que el Fondo Estatal de Inversión Local no suplirá las carencias inversoras de los consistorios. «El Plan E no es más que pan para hoy y hambre para mañana», sentencia, para añadir que la subida del IVA, que le costará al Ayuntamiento de Ribeira 200.000 euros, no hará más que contraer la economía local «en un momento en el que los ingresos por licencias de obra casi no existen y en el que el Estado nos ha bajado en medio millón sus aportaciones».
El regidor ribeirense carga de nuevo contra la política estatal para acusar al Ejecutivo de obligar a cargar a los concellos con servicios que no forman parte de sus competencias, y que como en el caso de los servicios de dependencia le cuestan a su Ayuntamiento 300.000 euros sin que se establezca compensación económica. «Hace falta ya un pacto de financiación local que dé estabilidad a los ingresos de los municipios y en el que todas las competencias impuestas tengan su asignación», exige Torres Colomer.