PSdeG y BNG piden al Valedor do Pobo un papel más activo en la defensa de la lengua gallega y la sanidad

D. S.

GALICIA

Los grupos de la oposición rebajaron ayer el tono de confrontación con el alto comisionado del Parlamento

14 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El valedor do pobo, Benigno López, defendió ayer ante el pleno del Parlamento la memoria anual publicada hace un mes por la institución, en la que se constata un notable incremento de las quejas vinculadas a los servicios sociales, especialmente debido a las demoras en la aplicación de la ley de dependencia. Los grupos de la oposición rebajaron ayer el tono de confrontación con el alto comisionado del Parlamento, aunque le pidieron un papel más activo en la defensa de la lengua gallega y la sanidad pública.

El debate de ayer vino marcado por la protesta formal del PSdeG y el BNG a la actitud mostrada por el valedor en una comisión parlamentaria, aunque ayer la oposición no hizo ninguna alusión expresa a dicho incidente. Ahora bien, tanto el nacionalista Suárez Canal como el socialista Francisco Cerviño aprovecharon sus intervenciones para ponerle deberes al defensor de los gallegos.

El diputado del Bloque se lamentó de que las sugerencias del valedor tengan que ver «con amparar e potenciar» el castellano en Galicia, cuando a su juicio es el gallego el idioma que corre peligro. «Estase a pintar unha imaxe que non é a da realidade lingüística no noso país», alertó Suárez Canal, antes de utilizar un tono encendido para remarcar que «defender o que somos» y garantizar la pervivencia del gallego «é a maior loita pola liberdade» que se puede dar en Galicia.

En la misma línea se expresó Cerviño, quien le pidió al alto comisionado del Parlamento más iniciativa para defender los derechos de los gallegohablantes, que son -dijo- «a maioría dos que poden ver conculcados os seus dereitos», y la sanidad pública. Del mismo modo, recriminó a Benigno López por no decir nada de la supresión de la gratuidad de los libros de texto.

Por su parte, el valedor defendió la «obxectividade» del informe presentado, que insistió en que era «independente» y fue elaborado desde la «vocación de servizo» a los ciudadanos. De igual modo, realzó que se pudiera cumplir el compromiso de presentar el balance anual en el primer trimestre del ejercicio siguiente.