Una rotonda de Arteixo aguanta el paso de 60.000 vehículos diarios que se dirigen a uno de los polígonos más grandes de Galicia y a la comarca de Bergantiños
26 mar 2010 . Actualizado a las 14:26 h.La rotonda de O Seixedo pide a gritos una reforma. Situada en el municipio de Arteixo, este cruce da servicio a los 4.500 trabajadores que desempeñan sus labores en el polígono de Sabón y a los diversos municipios que integran la comarca de Bergantiños. La puntilla a los problemas de tráfico la pone el vial que da acceso a la autovía A-6 -que finaliza en Madrid- y a la autopista A Coruña-Carballo. También tienen que pasar por el cruce aquellos que llegan por la carretera AC-415 -la antigua conexión de Arteixo con A Coruña-, usada por aquellos automovilistas que trabajan en la refinería coruñesa o desean acceder a la parte norte de la ciudad. El crecimiento del municipio de Arteixo, que ha aumentado su población un 22% en los últimos diez años hasta situarse en cerca de 30.000 habitantes, es otro de los agravantes de la rotonda de O Seixedo. Los momentos más críticos del día se producen entre las siete y las nueve de la mañana, a las 13.00, y en las últimas horas de la tarde, momentos en los que las caravanas pueden alcanzar cinco kilómetros de largo. La construcción del nuevo puerto exterior de A Coruña y el parque industrial de Morás son indicativos del negro futuro que tiene una rotonda en la que aumentará todavía más el tráfico, aunque ambas infraestructuras tendrán una conexión directa con la autovía A-6 o con la autopista AG-55. Esta última vía de alta capacidad era de una de las esperanzas de los automovilistas para descongestionar el tráfico de Sabón, pero su condición de carretera de pago ha mermado ostensiblemente su uso para una gran mayoría de conductores que no pueden permitirse los más de cuatro euros diarios que cuesta la ida y vuelta entre A Coruña y Carballo por la AG-55. Atajos Los automovilistas más avezados intentan esquivar las colas de vehículos desviándose en Arteixo hacia las parroquias de Uxes y de Santa Icía, cuyos viales llevan a los conductores hasta el polígono coruñés de Pocomaco o el barrio residencial de la Zapateira. El problema de estos atajos es el mal estado de estos viales y que finalmente desembocan en otros grandes tapones de tráfico como son las avenidas de Alfonso Molina o Salgado Torres, ya en A Coruña. Planes de mejora El desbloqueo de la rotonda de Sabón es uno de los proyectos que la Xunta tiene en cartera desde hace años, tal como ya recogía en el 2008 el Plan Director de Estradas, y durante el año pasado se llegaron a realizar estudios técnicos sobre la viabilidad de una reforma del problemático cruce. La demanda de la mayoría de los conductores que utilizan el cruce diariamente pasa por la construcción de viales elevados que permitan a alguna de las seis carreteras que confluyen en el cruce pasar directamente sin tener que esperar en la rotonda. El ansia por superar ese obstáculo es causa también de un gran número de pequeños percances automovilísticos, ya que muchos conductores entran en la rotonda con muy poco espacio de maniobra y, sobre todo por la mañana, con las prisas lógicas por llegar puntuales a su puesto de trabajo. Y es que las velocidades medias en el trayecto hacia o desde A Coruña por la AC-552 a las horas punta no suele sobrepasar los veinte kilómetros a la hora.