Un icono desfasado

GALICIA

25 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El tramo más transitado de la autopista gallega es un puente de 1.555 metros de longitud con un pavimento lamentable, mal iluminado por las noches y que se convierte en un tapón de dos horas cada vez que hay un accidente. Una joya, vamos. Ninguna de estas cualidades impide a la concesionaria cobrar 5,90 euros a los miles de conductores que realizan a diario los viajes de ida y vuelta entre Vigo y Pontevedra. Son dos carriles de oro por sentido. Quién se lo iba a decir al arquitecto Antonio Palacios, que allá por 1932 fue el primero en pensar en un paso elevado sobre la ría. Al Ministerio de Fomento le compete tomar cartas en el asunto de una vez por todas y poner al día esta infraestructura acabada hace ya treinta y tres años y que soporta mucho más tráfico del aconsejable. Este icono de la principal arteria de Galicia, que tan bien da en las fotos a distancia, se ha convertido en una mera caja registradora llena de remiendos.