Fomento ignora cuándo reabrirá la carretera N-540, dañada por una grieta

Gadea G. Ubierna

GALICIA

Los trayectos alternativos, por viales provinciales, implican dar un rodeo de más de 30 kilómetros

04 mar 2010 . Actualizado a las 03:09 h.

Ni el Ministerio de Fomento ni la Subdelegación del Gobierno de Lugo se atrevieron a decir ayer cuánto tiempo permanecerá cortada al tráfico la carretera N-540, que conecta Lugo con Santiago y Ourense, debido a la grieta de más de 20 metros que fue detectada el pasado lunes en un tramo sobre un puente, a la altura de Guntín.

Mientras personal de Fomento intenta reforzar los muros de contención, los conductores con destino Santiago, Ourense o Pontevedra tienen que desviarse por carreteras provinciales (con rodeos de más de 30 kilómetros), o seguir los consejos de la Guardia Civil de Tráfico y circular por la A-6 y la AP-9 para ir a Santiago, o por Monforte para ir a Ourense.

Ayer por la mañana, la Guardia Civil de Tráfico indicaba antes de llegar a Guntín que todos los coches -con independencia del destino- tenían que desviarse durante unos kilómetros por la LU-1611 para coger la LU-612 hasta Portomarín. Una vez pasada esta localidad, había que continuar por la LU-633 en sentido Palas de Rei hasta un punto denominado Alto do Hospital, en el que era posible reincorporarse a la N-540 y continuar viaje hacia Ourense o hacia la N-547 para ir a Santiago. En total, entre 30 y 35 kilómetros de desvío y más de media hora de tránsito por carreteras provinciales con bastante tráfico de turismos y camiones. Por este motivo, la Guardia Civil recomendó ayer mediante un comunicado de prensa que los conductores que salgan de Lugo traten de buscar otras alternativas a este desvío, solo inevitable para los residentes en localidades ubicadas entre Lugo y Guntín.

La Guardia Civil sugiere que quien quiera ir a Santiago circule por la autovía A-6 hasta Betanzos para seguir por la AP-9 hasta la capital gallega y Pontevedra. En el caso de que se quiera ir hacia Ourense, la recomendación es circular por el corredor Nadela-Sarria hacia Monforte y luego seguir la N-120 hasta Ourense. Otras opciones son, para quien tenga destino Ourense, ir directamente a Portomarín y desde allí continuar por el desvío propuesto por Fomento; para quien vaya a Santiago, puede ir de Lugo a Friol y a Palas, para continuar por la N-547.

La circulación por cualquiera de estos trazados será inevitable mientras no se abra al tráfico el puente cortado en Guntín. Ni el Ministerio de Fomento ni la Subdelegación del Gobierno quisieron dar una fecha de reapertura, e insistieron en que se trabaja con la mayor rapidez y todos los recursos posibles.

Desde que se detectó la grieta, Fomento movilizó a veinte operarios que trabajan a turnos para estar en el puente las 24 horas. En un primer momento se consideró oportuno compatibilizar el tráfico por un carril con la reparación de la grieta, pero el martes por la noche el muro de contención del puente se desplazó un poco más y fue cuando se decidió cortar el tráfico en un tramo de medio kilómetro.

Muro de contención

A partir de ese momento, todos los esfuerzos del Ministerio de Fomento se centraron en afianzar el muro de contención del puente con grandes piedras. Fuentes del ministerio indicaron que se está construyendo un relleno de escollera en la cara exterior del muro «con objeto de generar un empuje estabilizador que detenga el movimiento». Una vez que se haya garantizado la sujeción, se instalarán tubos para drenar el muro dañado, ya que la abertura de más de veinte metros de largo se produjo por las lluvias de las últimas semanas. Después, los trabajos se centrarán en rellenar el muro y restituir el firme.

Todo esto puede llevar una semana, como esperan el alcalde y los vecinos de Guntín, o más tiempo, como creen muchas otras personas, que también dudan de las garantías de seguridad que tendrá el puente una vez reparado.