Al menos un caballo descontrolado recorrió, como mínimo, unos cuatro kilómetros de la A-6 en el término municipal de Lugo y ocasionó dos accidentes en los que que milagrosamente no se produjeron heridos. Uno de los conductores que se vio implicado en el percance aseguró que en el lugar en que ocurrió el suceso vio a dos equinos en el centro de la calzada. Sin embargo, nada se sabe del paradero de uno de ellos. Las primeras averiguaciones apuntan a que el caballo, o caballos, entraron en la autovía en la zona de Nadela, en concreto a la altura del kilómetro 488, donde hay un enlace de acceso. Siguieron por el vial hasta que en el 492 fueron alcanzadas por un camión Volvo que conducía un vecino del municipio ourensano de O Carballiño. El siniestro ocurrió en torno a las dos y media de la madrugada de ayer. Según algunas fuentes, el camionero nada pudo hacer para evitar al animal porque se encontraba en medio del carril derecho. Como consecuencia del impacto, el vehículo resultó con cuantiosos daños en la parte frontal derecha de la cabina. El caballo murió en el acto como consecuencia del choque. Todo apunta a que en el momento en que se produjo el alcance el equino estaba con otro que se salvó y que escapó del lugar, aunque se desconoce por dónde pudo haber salido de la autovía, toda vez que se encuentra vallada. Tras el golpe, el camionero estacionó el vehículo en el arcén con las luces de emergencia encendidas. A posteriori, el conductor de un turismo que circulaba en sentido A Coruña parece que cambió de carril para rebasar con más seguridad al vehículo pesado y se encontró con el animal muerto sobre la parte izquierda del vial. Tenía microchip Las primeras averiguaciones apuntan a que el conductor de este segundo vehículo se percató del obstáculo y consiguió evitarlo, pero, presuntamente, perdió el control de su turismo, hasta el extremo de que parece que dio algunos bandazos, se fue contra la mediana y acabó girando y quedando en sentido Madrid. Según algunas fuentes, consiguió evitar el atropello del caballo. Por fortuna, el chófer de este coche salió ileso. La Guardia Civil de Tráfico lucense desplazó hasta el lugar a una patrulla para levantar un atestado y revisar al animal. Este disponía de un microchip con lo que, a priori, parecía fácil poder localizar al propietario y averiguar dónde se encontraba el caballo y por qué se escapó por la autovía, poniendo en grave peligro la integridad de los usuarios. Sin embargo, no todo será tan fácil porque, tras las primeras investigaciones, parece que el dispositivo de identificación no se encuentra registrado. Las gestiones realizadas ayer no resultaron positivas. La zona donde ocurrió el accidente se encuentra en las cercanías del poblado gitano de O Carqueixo. Después del percance, fue avisada la empresa de mantenimiento de la autovía para que retirara el animal del lugar. Los accidentes provocados por animales traen en jaque a la Guardia de Tráfico de Lugo, que diariamente recibe una media de tres llamadas de conductores que piden los servicios de atestados como consecuencia de atropellos de corzos, jabalíes, caballos y vacas. La provincia figura en los primeros puestos a nivel nacional en cuanto al volumen de accidentes ocasionados por animales sueltos. A pesar de ello, ninguna carretera dispone de pasos especiales para la fauna. Los percances en la autovía A-6 no son tan abundantes como en otras carreteras, pero sí relativamente frecuentes. Hace un par de semanas los servicios de Protección Civil de Guitiriz tuvieron que ir a la autovía para sacar un perro que deambulaba por los carriles.