La ventaja de un espacio céntrico

GALICIA

La futura intermodal conectará trenes y autobuses en el mismo espacio

02 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

A la espera de que un nuevo espacio intermodal concentre en un único lugar el tren de alta velocidad, el ferrocarril convencional y las conexiones por autobús, la actual estación de ferrocarril en Santiago juega con una ventaja: que está muy céntrica.

Caminar desde el andén hasta la plaza de Galicia no supone más de diez minutos y el Ensanche está a tiro de piedra. El paseo hasta el campus sur, subiendo Romero Donallo, no tiene mucho más de un kilómetro. Para otras áreas más alejadas con gran movimiento humano, como pueden ser los barrios de Fontiñas, el campus norte o los complejos administrativos de la Xunta en San Caetano y San Lázaro, la solución pasa por el autobús urbano o, en caso de urgencia, por la parada de taxis que hay en la propia estación del tren.

Ningún autobús urbano para en el recinto que gestiona el ADIF. Pero, escaleras arriba, la parada del número 6 (Os Tilos-San Lázaro) resuelve cada 15 minutos las conexiones con Fontiñas, el Camiño Francés, San Lázaro y el entorno del Monte do Gozo (fundamental para los peregrinos que se alojan en este complejo y que se marchan de la ciudad en ferrocarril). Subiendo a pie la calle del Hórreo, en pocos minutos se llega a la plaza de Galicia y A Senra, donde confluyen la mayor parte de las líneas de transporte urbano de la ciudad.

Estas paradas son de utilización obligada para quienes, por ejemplo, llegan a Santiago en tren y tienen que desplazarse a alguno de los centros hospitalarios. Los enlaces no son precisamente cortos y, según la hora y el destino, puede durar bastante más el recorrido urbano que los 35 minutos que, en unos días, separarán A Coruña de Santiago por vía férrea.

Mientras la intermodal no llega, la estación del tren de Santiago se enfrentará en los próximos dos años a un serio obstáculo: las obras del túnel del Hórreo, una infraestructura que complica seriamente el acceso en coche. Lo que sí ofrece el recinto es un aparcamiento en superficie que rara vez se llena, con precios más asequibles que otros del centro.