La cúpula del PSdeG plantea rebajar el poder de los órganos provinciales del partido

GALICIA

Vázquez pone freno a las baronías y se reserva la facultad de designar candidatos

30 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Las comarcas quedan diluidas y la capacidad de decisión de las provincias estará tutelada por la ejecutiva gallega. La dirección del PSdeG-PSOE ha elaborado un reglamento para conducir el proceso de creación de las estructuras provinciales, las llamadas baronías, que deja traslucir la voluntad del secretario general, Pachi Vázquez, de darle un perfil bajo a estos órganos. El documento blinda las facultades de la ejecutiva para anular cualquier actuación del ámbito provincial y deja en manos de Vázquez la facultad de proponer a los candidatos en las provincias, algo que en el resto de las federaciones compete al comité provincial.

La propuesta de reglamento, remitida el pasado día 25 a las agrupaciones socialistas, pretende servir de guía para los estatutos de los órganos provinciales del partido. Mañana será discutida en la reunión de la ejecutiva nacional, y probablemente aprobada, lo que no ha impedido que algunas agrupaciones mostraran su temor a que las estructuras provinciales vean cercenadas sus facultades y se conviertan en una especie de «marionetas» de la dirección gallega.

El documento base contiene 22 artículos y varias cláusulas de salvaguarda en las que la dirección gallega se reserva expresamente el mando sobre las provincias. De hecho, si los socialistas de Málaga o de Zaragoza pueden «elaborar y ejecutar» su propia política electoral al margen de lo que pueda dictar la dirección del PSOE de Andalucía o Aragón, el papel de las provincias gallegas se limitará a «realizar» las campañas que decidan la cúpula gallega y federal. Tampoco se regula, por ejemplo, la posibilidad de que el PSOE coruñés coordine a sus cargos institucionales en las Cortes para hacer lobby , algo que sí hace estatutariamente este partido en otras provincias.

Proponer candidatos

En circunscripciones como Alicante, donde el PSOE acaba de constituir su estructura provincial, se propone desde este ámbito al candidato a la Diputación. En cambio, esta facultad no aparece recogida en las funciones de los órganos provinciales gallegos, lo que le deja las manos libres al secretario general del PSdeG para proponer, por ejemplo, al cabeza de lista en Pontevedra o bien al candidato a la Diputación de Lugo.

El temor a que las nuevas estructuras nazcan debilitadas ha levantado algunas suspicacias. «Os mesmos que antes dicían que Touriño acumulaba todo o poder, veñen agora cunhas provincias de segunda división», manifestó un veterano dirigente socialista, quien se queja también de que las comarcas pierdan la importancia que tenían en el organigrama del partido.

Otro aspecto en el que la dirección gallega de la rúa de O Pino intenta atar en corto a las futuras ejecutivas provinciales es en sus estructuras. De hecho, hay un artículo del reglamento, el 14, que pide que el esquema de la dirección provincial «se adapte ao organigrama» de la ejecutiva gallega para facilitar el funcionamiento coordinado. Esto también es una excepción con respecto a otros territorios, pues en Andalucía o Castilla y León las provincias tienen total libertad para decidir su estructura. Muchas, además, coinciden en tener, aparte del secretario general, un presidente y un vicesecretario general. En las provincias gallegas no podrían existir estas figuras, porque tampoco fueron aprobadas para la ejecutiva gallega.