Hasta dentro de un mes no se conocerá la identidad del cadáver de la mujer aparecido en la cola del embalse de Salime. En la zona faltaron dos y nada se supo de ellas
17 ago 2009 . Actualizado a las 03:01 h.Después de muchos años de incertidumbres y cuando el vecindario ya casi se había olvidado del caso, en el concello lucense de Navia de Suarna se da por reabierto el misterio de las dos ancianas que desaparecieron de la noche para la mañana hace ya varios años de sendas aldeas del municipio, no muy lejanas entre sí. El descubrimiento de un cadáver, que corresponde a una mujer, en la cola del embalse de Salime, en las últimas horas de la mañana del pasado sábado, fue el motivo por el que las dos desaparecidas volvieron a estar en boca de casi todos en la zona. De momento no hay respuestas a dos incógnitas clave: ¿A quién pertenece el cadáver encontrado? ¿Es de alguna de aquellas mujeres? La solución a ambas aún tardará unas semanas.
El macabro hallazgo de la mañana sabatina corrió a cargo de un joven pescador, que dio aviso inmediato a la Guardia Civil para que tomara cartas en el asunto. El cadáver apareció flotando en una orilla de la presa en el lugar de Coea, en la parroquia de Castañedo. De acuerdo con algunos testimonios, se cree que era una mujer porque conservaba algunas ropas que así lo hacían suponer.
Los restos fueron sacados del río y posteriormente trasladados a la morgue del Hospital Xeral de Lugo para que los forenses hagan la autopsia y determinen cuál fue la causa del óbito y, además, tomen muestras para llevar a cabo las pruebas de ADN, que son las que permitirán saber la identidad de la fallecida y, por lo tanto, empezar a desvelar el misterio. La Policía Judicial de la Guardia Civil se encarga de la investigación. Y está previsto que en los próximos días recoja muestras de familiares de las dos mujeres desaparecidas con la finalidad de enviarlas a un laboratorio de Madrid, en el que las cotejarán con las que manden los forenses del cadáver hallado el sábado. Los resultados tardarán por lo menos un mes en llegar.
La última desaparición
El caso de la última anciana desaparecida en Navia de Suarna cumplió ya tres años a principios de agosto. Fue en el lugar de Lencias, una aldea situada no muy lejos del sitio donde fue encontrado el cadáver no identificado. En su momento, para buscar a María Engracia Álvarez Fernández, que tenía 80 años, se estableció un dispositivo de tal magnitud que nadie en la zona recuerda algo similar.
El alcalde, decenas de vecinos y guardias se movilizaron entonces. Incluso fueron utilizados perros adiestrados del instituto armado, pero de María Engracia nadie halló el más mínimo rastro. Pasado algún tiempo, allegados y familiares perdieron las esperanzas de encontrar sus restos y las tareas de rastreo se dieron por suspendidas.
Algo muy similar sucedió hace al menos siete años cuando otra mujer de avanzada edad desapareció de su casa, en este caso en la aldea de Abrente, también en la misma área del término municipal naviego. En este caso, quienes se ocuparon de la búsqueda hallaron una pista valiosa pero inútil. En una zona muy próxima al río aparecieron ropas que, al parecer, correspondían a la mujer que buscaban.
Por aquel entonces también habían sido solicitados todos los medios que se consideraron más idóneos para el hallazgo de la anciana. Hasta se desplazó al lugar un equipo de buzos de la Guardia Civil, que rastreó el río sin obtener resultados positivos.
Ahora nadie quiere aventurar la posible identidad del cadáver encontrado, aunque algunos vecinos recordaron que las dos ancianas que faltan eran de diferentes estaturas. Por el momento se desconoce el lugar donde serán enterrados los restos mortales de la mujer hallada el pasado sábado.