En 20 años podrían notarse los efectos de la corrosión

La Voz

GALICIA

El último chequeo realizado al Prestige no detectó las huellas de la corrosión sobre los pecios, que se encontraban estables sobre un lecho marino sedimentario. Estos datos recogidos sobre el terreno coinciden con un informe realizado con colaboración gallega titulado La corrosión del pecio del petrolero «Prestige» . En sus conclusiones, publicadas en el 2004, se dictaminaba que el deterioro estructural del buque se produciría «a partir de los 24 años (mamparos), 39 años (costados) y 50 años (cubierta)», por lo que siete años después del hundimiento no habría riesgo de que se produjeran fugas masivas.

Este desgaste «pudiera llegar a ser suficiente para que se produjeran perforaciones en las planchas de acero del buque que provocasen la salida del hidrocarburo remanente almacenado en los tanques», aseguraba aquel informe.

En cualquier caso, dicho estudio advertía que «no se debe descartar que se produzcan perforaciones en tiempos inferiores en aquellas zonas deformadas como consecuencia del impacto del petrolero con el fondo marino».

El problema que encontraron entonces estos investigadores del CSIC y de la Universidade de Vigo era la falta de estudios de pecios hundidos a casi 4.000 metros de profundidad.

Por ello, apenas pudieron servirse de los datos procedentes de las investigaciones realizadas sobre el submarino nuclear Komsomolets -hundido a 1.655 metros- y el Titanic , situado a 3.900 metros de profundidad.