Oia y Baiona se pelean por Silleiro

GALICIA

El Ayuntamiento baionés se anexiona el cabo dentro de su nuevo plan general y declara la guerra al municipio vecino de Oia, que reclama su titularidad basándose en razones históricas

31 ene 2009 . Actualizado a las 02:22 h.

No es el peñón de Gibraltar ni el islote de Perejil, pero su titularidad también ha abierto una disputa diplomática, aunque esta sea a nivel local.

La enorme roca granítica de cabo Silleiro ha provocado la guerra entre los Ayuntamientos de Baiona y de Oia. El motivo es que el Concello baionés se la ha «anexionado» dentro de su plan general, que actualmente está en fase de exposición pública tras su reciente aprobación inicial.

Ha sido toda una provocación para el municipio vecino de Oia. El alcalde de esta localidad de 3.000 habitantes, Alejandro Rodríguez, reclama para su municipio este cabo que despide el Atlántico al sur de Galicia. El mandatario local apela a razones históricas. «En 1890, ambos ayuntamientos hicieron el deslinde y el cabo Silleiro quedó para nosotros», afirmó ayer. En Oia afirman poseer numerosa documentación histórica para reclamar con pleno derecho este pedazo de tierra. Por razones que desconocen, sus vecinos de Baiona se la han ido apropiando a medida que fueron desarrollando sus normas urbanísticas.

Instituto Geográfico

No lo tiene tan claro el alcalde de Baiona, Jesús Vázquez Almuíña, para quien el cabo pertenece a su municipio, porque así lo señala el Instituto Geográfico de España, y lo que dice este organismo oficial «va a misa». La polémica está servida y el Ayuntamiento de Oia está dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias. Menos una invasión, el Ayuntamiento oiense pondrá todos los medios a su alcance para recuperar el peñón de Silleiro.

El gobierno local presentó ayer una alegación al plan general de Baiona reclamando la devolución del cabo tras un arduo trabajo de los servicios administrativos. Y en el caso de que no se resuelva satisfactoriamente, «nos veremos en el contencioso», advertía ayer Alejandro Rodríguez.

Oia quiere recuperar 40 hectáreas de terreno improductivo que no están habitadas y calificadas como suelo rústico. La delimitación llevada a cabo por el Concello de Baiona abarca una esquina del Hotel Talaso Atlántico, ubicado junto al cabo, así como el antiguo polvorín de las baterías militares del Ejército, que el gobierno municipal de Oia quiere recuperar para aprovecharlo como recurso turístico. El cabo es además un lugar simbólico por la presencia del imponente faro que señaliza la entrada en la bahía desde hace más de 80 años.

La ballena

No es la primera vez que Baiona y Oia discuten por un problema de lindes. Si ahora se pelean por el cabo Silleiro, hasta hace bien poco se lo regalaban mutuamente. Había una vez una ballena que fue a morir a las costas de Galicia. El hermoso ejemplar de diez toneladas de peso tuvo la desdicha de ir a parar frente a las rocas del cabo. El animal acabó pudriéndose ante el asombro de los especialistas de la Coordinadora para el Estudio de los Mamíferos Marinos. El motivo es que nadie quería molestarse en recogerlo.

El Ayuntamiento de Baiona se negaba a hacerlo porque argumentaba que estaba en el término municipal de Oia, mientras que para el Ayuntamiento vecino la ballena estaba en Baiona. Al final fue Oia quien acabó retirando el cetáceo, en una operación complicada que fue coordinada personalmente por el propio alcalde. Por eso es lógico que ahora también reclame el cabo Silleiro para su municipio, ya que cree que les pertenece tanto para lo bueno como para lo malo.