La Xunta activa medidas de prealerta por escasez de agua en 32 concellos de Pontevedra y A Coruña, sin restricciones generales

La Voz

GALICIA

Un hombre utilizando una ducha en una piscina
Un hombre utilizando una ducha en una piscina PACO RODRÍGUEZ

La decisión se toma por el descenso «notable» de los caudales del río Lérez y del Anllóns, y también por el aumento de población estival en Baiona y otros concellos pontevedreses

08 jul 2026 . Actualizado a las 21:11 h.

Beariz, Barro, Bueu, Campo Lameiro, Cangas, Cerdedo Cotobade, A Estrada, Forcarei, A Lama, Marín, Meaño, Meis, Moaña, Moraña, Poio, Ponte Caldelas, Pontevedra, Sanxenxo, Silleda e Vilaboa, Arteixo, Cabana de Bergantiños, Carballo, Cerceda, Coristanco, Culleredo, A Laracha, Malpica de Bergantiños, Ponteceso, Tordoia, y Zas. Son los 31 concellos afectados por la situación de prealerta por escasez moderada de agua que este miércoles ha declarado la Xunta, y cuyos efectos se extienden también a Baiona, aunque en este municipio no se declare la prealerta. La medida no supone restricciones inmediatas, aunque sí un control más intensivo del estado de los ríos y de los sistemas de abastecimiento, y la petición de que ayuntamientos y ciudadanos hagan un uso más responsable del agua. El primer preaviso de este verano llega un mes antes que el año pasado, cuando se dio el 7 de agosto.

En concreto, se ha declarado la prealerta en dos de las 19 unidades territoriales de escasez en las que se divide la cuenca hidrográfica Galicia Costa, la única sobre la que tiene competencia la Administración autonómica, ya que la cuenca Miño-Sil depende del Gobierno central, igual que las del Cantábrico Occidental y el Duero. El aviso afecta al sistema del Río Lérez y al del río Anllóns y Costa da Coruña hasta el límite con Arteixo. Además, se aplicarán las mismas medidas al concello de Baiona, por el descenso continuado desde mayo del volumen de agua en el embalse que abastece la localidad. Curiosamente, entre los ayuntamientos en prealerta autonómica no se incluye Vigo, que declaró esta situación ayer desde su propio Gobierno municipal.

Así lo decidió esta mañana la Oficina Técnica da Seca, presidida por el director de Augas de Galicia, con presencia de otros cargos del ente y de representantes de MeteoGalicia, Protección Civil y las consellerías de Medio Rural y Sanidade. El organismo constató que, desde el punto de vista de la sequía, hay una situación «de normalidade» en el conjunto de la demarcación hidrográfica. De hecho, los datos expuestos indican que la ocupación actual del conjunto de los embalses de abastecimiento en Galicia-Costa es del 89,4 %, casi nueve puntos por debajo de las mismas fechas del año pasado, pero solo un poco por debajo de la ocupación media de los últimos diez años.

Sin embargo, los datos meteorológicos, la evolución de los caudales de los ríos y otros indicadores aconsejaron tomar medidas de precaución en las dos zonas ya citadas. Y es que en la reunión se constató un notable descenso de los caudales circulantes en el Lérez, con una disminución muy acusada en el último mes, y en el Anllóns, con bajada significativa de aportes desde mayo. Estas caídas, indican, están provocadas por una combinación de falta de lluvias y elevadas temperaturas, que aumentan la evaporación del agua. Además, la Mesa da Seca también tuvo en cuenta que en los municipios pontevedreses afectados hay un importante aumento de población durante la época estival, así como las previsiones meteorológicas para este mes de julio, que anticipan un inicio marcado por las altas presiones y el tiempo seco, y una segunda quincena sin cambios significativos, más allá de la posibilidad de tormentas locales.

Consumo responsable

Según explican desde la Consellería de Medio Ambiente, la situación de prealerta por escasez implica que se hará un seguimiento intensivo de la situación meteorológica, el nivel de los ríos y la ocupación de los embalses en los sistemas afectados, pero también prevé medidas de concienciación dirigidas a la ciudadanía. No supone la aplicación directa de restricciones, aunque sí se solicita a los ayuntamientos afectados que tomen las medidas que consideren apropiadas para hacer un control adecuado de los usos del agua en su ámbito territorial.

En concreto, la Oficina Técnica da Seca propone a los concellos que minimicen los consumos municipales de agua que no sean esenciales, como el baldeo de calles, el riego de parques y jardines o el uso de duchas en las playas, además de vigilar con más frecuencia los indicadores de sequía y de evolución de los caudales fluviales.

De cara a la población, se recomienda evitar las actividades que generan mayor consumo de agua, como el llenado de piscinas o el riego con agua potable, además de tener aún más presentes prácticas responsables como ducharse en lugar de bañarse, usar las funciones eco de los electrodomésticos, cerrar los grifos cuando no se estén usando y otras.

El río Anllóns, esta tarde, a su paso por el centro de Carballo
El río Anllóns, esta tarde, a su paso por el centro de Carballo ANA GARCÍA

Carballo cerrará fuentes y hará riegos mínimos ante el bajo nivel del Anllóns

S. G. Rial

En el puente de la calle Fomento de Carballo, en pleno centro, la lámina de agua del río Anllóns tenía, a primera hora de la tarde de este miércoles, 16 centímetros de altura. Hace un mes era de 24. Es cierto que no es el mejor punto para medir el flujo del agua en la capital de Bergantiños, porque río arriba están las dos captaciones, a mayores de las que tiene A Laracha, y sobre todo porque se trata de una zona ahora muy ancha, tras las recientes obras de Augas de Galicia. Apenas 600 metros más abajo, en A Cepeira, donde se une el río Grande-Rosende y el cauce se vuelve estrecho, el panorama era mucho mejor.

Pero, aunque ese no sea el mejor lugar para medir, el aforador muestra a las claras cómo ha bajado el caudal en un período relativamente corto. Y las obras citadas, promovidas por Augas de Galicia (más de seis millones de euros en cinco intervenciones diferentes) y ya terminadas, ponen de manifiesto la dualidad del gran río bergantiñán a su paso por Carballo: una parte del año hay que luchar contra las inundaciones (por primera vez, ya no: se ha demostrado su efectividad), y la otra contra la sequía.

De momento, la situación no es grave, pero la prealerta ayuda a tomar medidas. Y no es grave gracias a las dos captaciones que tiene Carballo. La segunda se nutre del río Bardoso, y también se construyó gracias a fondos europeos, igual que las obras contra las inundaciones. Los depósitos de ambas están llenos, explica el concejal de Medio Ambiente, Miguel Vales. Lo cual no impide que se vayan a tomar medidas.

Unas, de cara a la población, por ahora en forma de recomendaciones: solicitar usos y consumos responsables, cargas completas de electrodomésticos, evitar en lo posible lavados de vehículos y dejar el riego para los casos imprescindibles, no llenar las piscinas y todo aquello que forma parte del sentido común cuando hay alertas y prealertas. En Carballo y entorno no son nada desconocidas: la última prealerta se decretó a finales de septiembre del año pasado.

Además de esos consejos para los vecinos, el Concello carballés también actúa: evitará los baldeos, los riegos serán los mínimos (las flores que se han ido plantando en los jardines y parques ya fueron escogidas para tener una menor necesidad de agua) y cerrará las fuentes municipales. Y con esto, habrá que ver cómo evoluciona todo para tomar o no más medidas.

En Cabana también están muy atentos, tras detectar una importante bajada de caudal, con niveles equivalentes a los del mes de agosto. La caída del embalse de Fervenza, en el Xallas, ha sido importante. Está al 63 %, seis puntos por debajo de la media de diez años. El de Santa Uxía (aguas abajo), curiosamente, está casi a tope, al 89 %.

Los concellos del interior también se secan y ya establecen restricciones al consumo de agua

M. P. V.

¿Están las costas de Pontevedra y A Coruña faltas de agua y el interior de Galicia sobrado de ella? En absoluto, aunque la prealerta de la Xunta pudiera hacer pensar algo así. Lo que sucede es que el Ejecutivo gallego tiene competencias solo sobre la cuenca Galicia Costa, donde además los embalses son una de las principales fuentes de captación de agua para el consumo. Es más, el aviso dado ayer supone aumentar la prudencia y la vigilancia, pero no implica que haya un riesgo inmediato de sufrir problemas de abastecimiento. Así lo aclaran, por ejemplo, desde el Concello de Culleredo, donde aseguran que el suministro «está garantizado», ya que el municipio capta el agua en el embalse de Cecebre, actualmente al 96,6 % de ocupación, apenas un punto menos que hace un año. Desde el consistorio apuntan que el motivo por el que la Xunta incluye Culleredo en esa lista es porque parte de su territorio pertenece a la cuenca del Anllóns.

En el extremo contrario, localidades que no están incluidas en la prealerta autonómica, por pertenecer a otra demarcación hidrográfica sí están ya en situaciones complicadas. «As reservas de auga do concello atópanse nun nivel crítico», advertía ya hace cuatro días el Concello de San Cibrao das Viñas, limítrofe con la capital de la provincia de Ourense. En este municipio, el agua se capta principalmente del río Miño, pasa luego por una estación de tratamiento de agua potable y a continuación se almacena en depósitos municipales, para después ser distribuida a través de la red de abastecimiento. Según el consistorio, esos depósitos estarían al límite en muchos puntos del municipio, por lo que se ha realizado un llamamiento urgente para que los vecinos utilicen el agua de modo estricto y se ha prohibido el uso del líquido potabilizado para actividades no esenciales, como llenar piscinas o lavar vehículos.

«A auga é para consumo domiciliario, non para regar nin encher as piscinas deixando sen subministración os demais veciños», ha advertido también Xunqueira de Ambía, otro concello ourensano que se abastece principalmente de captaciones superficiales directas del río Arnoia.

Y es que aunque sea habitual tomar el estado de los embalses como una de las referencias más populares para estimar si estamos más cerca o más lejos de sufrir restricciones, la realidad es que buena parte de Galicia, especialmente la interior, no depende de las presas. Su suministro se hace directamente en cursos fluviales, manantiales o acuíferos.

Captaciones subterráneas

Sucede, por ejemplo, en A Gudiña, donde la principal fuente de agua son las captaciones subterráneas, combinadas con aportaciones de ríos locales. Fuentes que empezaron a dar problemas antes incluso de que el verano comenzase oficialmente, en forma de bajadas de presión en la red de abastecimiento. Desde entonces, el consistorio ha tenido que dar más de un aviso a los vecinos. «Detectouse un consumo moi elevado de auga na rede, especialmente debido ao uso continuado de mangueiras e outros consumos non esenciais», advertía hace unos días a través de las redes sociales, explicando que eso estaba causando una importante disminución de la presión y el caudal, impidiendo que el agua llegase con normalidad a muchos hogares. Así las cosas, tras rogar a los vecinos que destinen el agua únicamente a los usos domésticos imprescindibles, enviaban un aviso: «De persistir esta situación, o concello verase obrigado a realizar cortes na rede de abastecemento por rúas».