Una galescola con luz prestada

GALICIA

Una escuela infantil del municipio coruñés de Culleredo lleva funcionando un mes con electricidad de obra y la alcaldesa en funciones alega que «é moi habitual»

30 ene 2009 . Actualizado a las 02:20 h.

La compañía eléctrica todavía no tiene entre sus clientes a la galescola de Vilaboa, parroquia urbana localizada en el municipio coruñés de Culleredo. Pero la verdad es que el centro tiene suministro. Hace un mes que sus instalaciones entraron en funcionamiento y todavía siguen enganchadas a la luz de obra. Ante la puerta principal de la galescola, en el exterior, unas tablas de madera sujetan los cables que proceden de los edificios ubicados en la acera de enfrente, en la calle Dereitos Humáns. Estos cables que surten de electricidad a esos edificios son los mismos que alimentan de rebote a la galescola.

La alcaldesa en funciones y concejala nacionalista de bienestar social, Raquel Jabares, tiene explicación para esta novedosa fórmula de comunidad eléctrica. Explica que el gobierno local demandó el alta de la línea hace varios meses a Unión Fenosa, pero no ha obtenido todavía respuesta. «Solicitouse formalmente fai meses, pero é moi habitual comenzar a funcionar coa luz de obra», explicó.

En todo caso, la alcaldesa en funciones recalca que las galescolas dependen del Consorcio de Benestar Social, organismo de Vicepresidencia. Fue ese departamento de la Xunta, añade, el que se encargó de realizar todas las inspecciones oportunas y, posteriormente, autorizó su apertura el pasado 2 de enero.

La galescola abrió, pero con la obra exterior pendiente de ser rematada. El terreno ubicado en la parte posterior del edificio se encuentra completamente levantado, con la tierra revuelta a la espera de que alguien ponga unas semillas de las que luego brote la hierba. El gobierno local alega que están «esperando que veña o bo tempo para plantar o césped, porque agora non se pode plantar».

Aunque no tengan un campo, la alcaldesa en funciones sugiere que hay una zona lo suficientemente amplia para jugar en el interior del edificio. Para ella, el retraso de los trabajos pendientes de realizar en la parte exterior no ocasiona ningún problema para la seguridad de los niños que acuden al centro.

Críticas

La galescola ya fue puesta en la picota este mes por uno de los partidos de la oposición, APdeC, que denunció que el centro no reunía las condiciones necesarias para su puesta en funcionamiento.

Sus críticas se centraban precisamente en que los exteriores del centro estaban sin acondicionar. Únicamente ese hecho, a su juicio, era un «incumplimiento de la normativa vigente porque la obra tiene que estar terminada para que exista seguridad».

Los motivos de carácter electoral eran la razón que para APdeC condujo al BNG, que comparte el gobierno cullerdense con los socialistas, a abrir de «forma precipitada el centro, coincidiendo con la visita de Anxo Quintana al municipio coruñés», reprobaron en su día.