La plantilla del Ayuntamiento de Burela dispone de un «mínimo» de veinte minutos para disfrutar del café, el bocadillo o la charla relajada durante su horario laboral de ocho a tres. Así se recoge en el texto del último convenio aprobado en pleno esta misma semana. Sin embargo, en ninguna parte se marca el tiempo máximo de ese intermedio laboral, y el portavoz municipal del PP de Burela, José María González Barcia, que no desaprovecha ni la mínima para convertirse en azote del gobierno de coalición PSOE-BNG de uno de los concellos más jóvenes de Galicia, no ha dejado pasar la oportunidad de sacarle punta.
Barcia tilda el asunto de «novidade interesante», y dice que «só a profesionalidade dos traballadores municipais será capaz de corrixilo». El asunto no ha dejado indiferente a nadie e incluso es objeto de bromas durante ese tiempo de relax cafetero en la ajetreada mañana del Concello.
A quien no le ha hecho ni pizca de gracia es al alcalde, el socialista Alfredo Llano, que no ha dudado en tildar la última salida del popular como «una interpretación bastante infantil» de lo que dice el convenio sobre las pausas en la jornada laboral.
El regidor aseguraba ayer que en el convenio figura «perfectamente recogido» cuál es el horario de trabajo de la plantilla municipal, añadiendo que esa referencia solo asegura el tiempo establecido para ese fin, y aclaraba, por si las dudas, que «o tempo do café non é indefinido, só se garantiza que ese período será de vinte minutos».