La Xunta condicionará las obras en la cuenca del Eume a que se hagan informes geológicos

GALICIA

Cualquier movimiento de tierras que se haga en la cuenca del río Eume, aunque tenga el tamaño de un pequeño campo de fútbol, deberá contar obligatoriamente con un informe geológico en el que se deberá prever el impacto en la acidez de las aguas y la forma de subsanarlo. Así lo anunció ayer el conselleiro de Medio Ambiente, Manuel Vázquez, en una comparecencia parlamentaria motivada por la elevada mortandad de peces que se viene registrando en el Eume desde el pasado mes de junio.

Vázquez explicó en su intervención que el río que atraviesa el parque natural de las Fragas do Eume padece «un problema crónico de acidez» debido a sus propias características geológicas, circunstancia que se ve agravada por los movimientos de tierras que se hacen en la cuenca, y las correspondientes escorrentías, sin que estén acompañados de las medidas correctoras adecuadas.

Por ello, Medio Ambiente optó por obligar a los promotores a presentar estudios geológicos previos a cualquier obra para evitar que se siga «afondando nas feridas» que muestra este enclave natural. En paralelo, el departamento de Vázquez pondrá en marcha un novedoso sistema ensayado en Canadá y algunos países nórdicos para paliar la «enfermidade» del Eume y proceder a la «basificación» del pH en el Rego do Lavadoiro y el río Chamoselo, que vierten al canal fluvial principal.

Las explicaciones de Vázquez no convencieron al nacionalista Fernando Blanco Parga, que insistió en que el origen del problema es la alta acidez del río Chamoselo provocada por las obras de la AG-64 que une Ferrol y Vilalba, ni mucho menos al popular Jaime Castiñeira, que tachó a Vázquez de «neglixente» por no hacer controles, e incluso se subió a la tribuna con una botella de agua contaminada extraída junto a Sogama para subrayar los muchos problemas que suma su departamento.