Es una indicación política muy medida en su redacción, pero indicación al fin y al cabo. El PSdeG-PSOE aprobará en su undécimo congreso nacional, que se celebrará los días 26 y 27 de julio, una resolución para que las dos cajas de ahorros de raíz gallega mantengan un «vencello máis estreito» con la Administración autonómica que, aun sin caer en el intervencionismo, permita estimular de manera más intensa la actividad económica, reorientando además el modelo de crecimiento hacia la innovación tecnológica y la sostenibilidad.
Así lo recoge al menos la ponencia marco elaborada por los socialistas, concretamente en el apartado que lleva por título Un crecemento equilibrado e sostible , cuya coordinación recayó en su portavoz parlamentario de economía, el compostelano Xaquín Fernández Leiceaga. Con ese llamamiento a «optimizar» las instituciones de capital riesgo y a ampliar la vinculación del Gobierno autonómico con las cajas, el PSdeG-PSOE da en parte cumplimiento a una de las grandes demandas que se rumiaban en el partido para hacer realidad el cambio político en Galicia y extenderlo sin cortapisas a todos los sectores.
De hecho, en algunos ámbitos socialistas incomoda el hecho de que el PSOE pese a gobernar en la Xunta, en dos de las cuatro diputaciones y en todas las ciudades gallegas y ayuntamientos fundacionales de las cajas de ahorro, tuviese un peso decisorio prácticamente irrelevante en los órganos ejecutivos de Caixa Galicia o de Caixanova. Es por ello que la indicación que se da en la ponencia marco, que será aprobada sin problemas, se vea todavía reforzada por algunas enmiendas de sustitución o adición, como las promovidas por la agrupación del PSOE de Santiago, que habla abiertamente de propiciar «un maior compromiso» de las citadas instituciones financieras «coa economía e o tecido productivo galego» incrementando la vinculación entre las cajas y la Administración autonómica.
El poder político en los consejos de administración de estas entidades de ahorro dista mucho de ser mayoritario, pues representa desde un 36%, en el caso de Caixanova, a apenas un 23%, como ocurre en Caixa Galicia. No obstante, el PSOE se considera subrepresentado en ambos casos en relación al poder institucional que ostenta, e incluso no vio con demasiados buenos ojos que en la reciente renovación del consejo de Caixa Galicia entraran dos alcaldes, pero los dos del PP: el de Cabana de Bergantiños y el de Curtis.