Sin agua, sin accesos y sin luz

GALICIA

El incendio del cuadro eléctrico exterior del castillo de Maceda pone a prueba la resistencia de la septuagenaria, que hoy cumple su primer mes de encierro

15 nov 2007 . Actualizado a las 03:32 h.

Es como de manual. Hambre y frío. El asedio al castillo de Monterrei, donde resiste con lo puesto una septuagenaria otrora dedicada a la enseñanza ahora en funciones de madre sacrificada, ha llegado al momento clave. Cortada el agua corriente y los accesos, sin posibilidad de introducir víveres desde hace varias semanas, el incendio del cuadro eléctrico del inmueble, sumado a la dificultad de reponer la energía eléctrica al edificio, debido a la magnitud de los daños, pinta la situación un poco más dramática. Ocurrió el martes por la noche y no sólo quedó dañada la instalación en el interior sino también la del exterior, la pública, donde, según admite el alcalde, hará falta al menos una semana para arreglar los desperfectos.

Hoy, jueves, se cumple un mes desde que Celsa Pinal se atrincheró en este monumento, hasta entonces convertido en hotel, a la espera de que la Justicia resuelva sobre la legalidad de la decisión del Concello de Maceda de rescindir el contrato al adjudicatario de la explotación de hostelería, su hijo Xosé Inacio Palomanes. El gobierno local, a cuyo frente está el nacionalista Xavier Oviedo, pretendía tomar el emblemático edificio, pero Palomanes no estaba por la labor. No quiso entregarlo y se lió.

Primero, el alcalde ordenó el cierre del castillo, hace un mes. Tal vez esperaba que el peso de la Administración impresionase a los ocupantes, pero no fue así. Cada cual ocupó sus puestos. Ni cesión ni rendición. Y aunque el 17 de octubre se cortó el paso al castillo, con lo cual se impedía la entrada o salida al inmueble donde sigue Celsa Pinal, la septuagenaria mantuvo el tipo, mientras su hijo, en el exterior, combinaba en los juzgados peticiones de amparo e imputaciones de prevaricación y coacciones varias contra el regidor. Coches de la Policía Local de Maceda y en algún momento de Allariz hacen guardia las 24 horas a la puerta. Ha habido en este mes tiempo para las movilizaciones populares, las escaleras y las pancartas con lemas en los que se sugería la disposición a tomar el castillo. Le cortaron el agua corriente. Y ahora, sin luz. El efecto será contundente para la inquilina, salvo que disponga de un pasadizo secreto.

Pasividad o sabotaje

«Dende o lugar onde están apostados os policías, e o alcalde, hai visión directa do cadro de contadores. O incendio foi sobre as oito da tarde. Se non foron eles os que o provocaron, tiveron que ver quen o fixo. Actuaron con pasividade», dijo ayer Inacio Palomanes a La Voz, instantes después de haber presentado una nueva denuncia en el juzgado de guardia en Ourense, que se suma a la actuación de oficio de la Guardia Civil.

El alcalde comparte que fue un sabotaje, resalta la amplitud de los daños para el Concello y niega toda implicación. Sería absurdo, alega, porque en menos de una semana espera un desenlace judicial favorable.