Conocer el clima del Gaiás puntuaba en las licitaciones

GALICIA

21 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Para las constructoras que aspiraba a trabajar en la Ciudad de la Cultura, la oferta económica era lo de menos. Daba igual que ajustaran el precio, porque por esta vía iban a obtener a lo sumo 5 de los 200 puntos posibles. En cambio, conocer las «condiciones ambientales y climáticas» del monte Gaiás o saber de vallados y casetas de obras sí que era importante, pues conociendo estos criterios, que el Consello de Contas juzga «subjetivos», se podrían obtener hasta 80 puntos e inclinar decisivamente las adjudicaciones.

La documentación remitida a la comisión que investiga en O Hórreo el desfase presupuestario de la mayor obra que está ejecutando el Gobierno bipartito deja entrever que la mayor parte de la adjudicaciones del Gaiás se decidieron por el peso sustancial que tenían los criterios subjetivos, lo que propició que el 71,5% de los contratos quedaran en el ámbito de la asociación empresarial creada por Copasa, Necso (hoy Acciona) y OHL.

De hecho, en las licitaciones no había ningún criterio que pesara tanto como el «grado de estudio y conocimiento del proyecto», que aparte del clima o la parcela, también primaba el conocimiento del mercado inmobiliario de Santiago o de la memoria descriptiva del proyecto. Para hacerse una idea, este apartado del pliego era tan decisorio en el 2001 como la suma de la oferta económica, los plazos y el programa de obra, la experiencia constructiva, la gestión medioambiental y el plan de control y calidad del proyecto, por los que conjuntamente se podía obtener un máximo de 75 puntos.

Baja temeraria

Es más, en buena parte de las adjudicaciones los criterios subjetivos fueron determinantes para elegir finalmente la oferta ganadora. Sin ir más lejos, la primera adjudicación, la de la explanación de los terrenos del Gaiás, por valor de 9,27 millones de euros, cayó en manos de Necso-Copasa, pese a que esta empresa presentaba una baja temeraria superior al 25% que, en teoría, la situaba fuera del pliego.

El contrato de la estructura de la Hemeroteca, licitada en 4,8 millones, se lo llevó Copasa en ajustada disputa con FCC, que obtuvo seis puntos menos que la anterior en la cantidad de obra pública contratada con la Administración. En la Hemeroteca II (29,6 millones) disputaban Dragados y Necso-Copasa en igualdad, pero se resolvió en favor de la segunda apelando a criterios subjetivos, pese a que la segunda presentaba mejor oferta económica.