Nace la «autovía libre de peaxe»

GALICIA

El presidente de la Xunta y la conselleira de Política Territorial inauguraron el primer tramo de la AG-53, el trazado autonómico de la autopista Santiago-Ourense

16 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

El 18 de abril, el presidente de la Xunta y la conselleira de Política Territorial desembarcaban en el Auditorio de Ourense en pleno fragor de la precampaña de las elecciones municipales para dar a conocer el que, a la postre, sería el principal argumento socialista en su batalla electoral: la decisión política de suprimir el peaje de los dos tramos sin rematar de la AP-53, la autopista Santiago-Ourense.

Ayer, casi seis meses después, Pérez Touriño y María José Caride, recorrían los 18 kilómetros de la AG-53 -la nueva denominación plasma la apuesta de la Xunta por el trazado y su condición de vía autonómica frente al tramo estatal, la AP-53- y anunciaban la entrada en funcionamiento del vial alto de Santo Domingo-Cea y de un nuevo concepto de infraestructura: «a autovía libre de peaxe». Por definición, las autovías no tienen peaje, ya que, de lo contrario, serían autopistas. La apertura se materializó a las 20.03 horas en ambos extremos del trazado.

Ourense, más cerca

Los 18 kilómetros abiertos al tráfico ayer, que supusieron una inversión de más de 67 millones de euros, evitan a los usuarios de la carretera entre Santiago y Ourense el paso por algunos de los puntos negros del viejo recorrido: la subida al alto de Santo Domingo y Castro Dozón. Un trazado que se inicia a la altura de Dozón, en dirección a Ourense, en el punto kilométrico 56,6 y con un significativo cartel: «O Carballiño 23. Ourense 40».

La AG-53, que da continuidad a la AP-53, supone una sustancial mejora para los usuarios de la vieja N-525: la limitación a 50 kilómetros por hora en la bajada a Dozón, las curvas, la línea continua -mejorada hace unos años con un escaso pero valiosísimo carril de adelantamiento- y la escasa visibilidad entre el alto de Santo Domingo y O Reino. También son historia las pronunciadas curvas en el acceso a Fondo de Cea, en las que moraba el hielo durante buena parte del día o los tramos con claras y rotundas prohibiciones que impedían adelantar al camión pesado de turno.

La AG-53 es una autovía con un trazado diáfano y sin más complicaciones que alguna pendiente en dirección a Ourense que requiere una pequeña zona de arena para el frenado de emergencia de los camiones, en el punto kilométrico 63,5.

Con una plataforma y con un trazado mucho más seguro y fiable a la hora de conducir que la AP-53, cuenta con cuatro pequeños viaductos para salvar otros tantos cursos fluviales: los de Asneiros, Arenteiro, Mirela y Marañao.

En el plazo de un año, según anunciaba Emilio Pérez Touriño, el trazado Santiago-Ourense quedará totalmente renovado y tendrá como referente una vía de alta capacidad al abrirse al tráfico el segundo y último tramo de la AG-53, el que va de Cea a Ourense, con conexión a la autovía de las Rías Baixas.

Piden más enlaces

El tramo de la AG-53 inaugurado ayer, alto de Santo Domingo-Cea, tendrá enlaces con Dozón, Piñor, Cea y O Carballiño. Un aspecto éste que, junto a la supresión del peaje, está movilizando a algunos concellos gobernados por el PP.

Mientras en Lalín ya se anuncian concentraciones, en Dozón se puede leer una significativa pancarta colocada junto a la AG-53 que pide un enlace completo con esta vía de alta capacidad, en lugar de tenerlo en una sola dirección.