Afirma que Galicia se preocupa más por lo negativo que por la evolución positiva
19 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.MADRID | Anna Ferrer, que lleva desde el 2004 al frente del Observatorio Nacional de Seguridad Vial en la Dirección General de Tráfico, considera que no se pueden sacar conclusiones del espectacular aumento de muertos en las carreteras gallegas en agosto.
-¿Tiene alguna explicación de por qué en Galicia se han registrado el doble de muertos que el año pasado en lo que va de agosto? ¿Qué sucede?
-Es erróneo hacer un diagnóstico en un período de tiempo tan corto y con tan pocos datos estadísticos. Si se mira la tendencia general, los accidentes están disminuyendo en Galicia en los últimos años. En lo que va del mes de agosto ha habido el doble de muertos, vale, pero el mes que viene pueden bajar a la mitad y no le daremos importancia. En estos momentos no damos importancia a que haya bajado la accidentalidad en los últimos años y damos hiperimportancia a que haya habido más en 15 días. No se puede hacer una evaluación de las políticas por 15 días. La muerte de cinco personas en un vehículo te rompe las estadísticas. Hay que sumar todos los accidentes de un año para ver si las políticas son o no eficaces.
-Como experta en el análisis de los accidentes, ¿qué características especiales tienen los de Galicia?
-Tienen tres características importantes. Una, hay más atropellos que en el resto de las comunidades porque hay más carreteras secundarias o de baja densidad de tráfico, sinuosas, y más gente que se desplaza a pie. Dos, hay un porcentaje mayor en carreteras secundarias. Y tres, hay más accidentes de jóvenes.
-Su jefe, Pere Navarro, dijo que el «pesimismo histórico» de los gallegos los llevaba a pensar que no hay solución a la alta mortalidad en las carreteras. ¿Qué piensa usted?
-Nosotros hacemos anualmente dos oleadas de una encuesta de seguridad vial y pedimos a los ciudadanos que opinen sobre las medidas de prevención en la conducción. Sólo hay una característica especial en Galicia, que es que los gallegos, en relación a la media, piensan que las medidas son menos eficaces. Están menos convencidos, confían menos que el resto en que conducir más despacio o llevar el cinturón es eficaz. Es verdad que en Galicia hay más preocupación por los datos negativos que por la evolución positiva. No es de las comunidades donde más están bajando los accidentes, pero en otras se están incrementando.