Populares y socialistas han vuelto a enfrentarse por la polémica del paso del futuro AVE por la mina de Serrabal. El portavoz de Industria del Grupo Popular, Ángel Bernardo Tahoces, dijo ayer que la Xunta y el Gobierno central «mienten y roban el desarrollo futuro de Galicia» al tratar de «ocultar» que el actual trazado de tren de alta velocidad impedirá explotar 146 millones de toneladas de silicio. Así lo apuntó el diputado en referencia a la decisión de que el tren de alta velocidad transcurra por la zona donde se encuentra la mina de Serrabal, en el municipio de Boqueixón, ya que Fomento considera que la afectación del paso del tren por la explotación será mínima. Tahoces insistió en que los informes que emplean la Xunta y Fomento para justificar el mantenimiento del trazado «no responden a la realidad» porque sólo valoran el grado de afectación que la obra tendrá sobre el perímetro de explotación actualmente autorizado, de 48 hectáreas. Sin embargo, en opinión del diputado popular la concesión minera de Serrabal ocupa 700 hectáreas que aún no están en explotación y que, de mantenerse el actual trazado, estaría afectada en un 53% e impediría la extracción de 146 millones de toneladas de silicio metalúrgico, un componente para placas fotovoltaicas. En opinión de Tahoces, «privar a Galicia de este recurso estratégico» impedirá la implantación de nuevas empresas del sector y pone en peligro la continuidad de los empleos vinculados a esta actividad. Agentes de Villar Mir Por su parte, el diputado socialista Abel Losada calificó de «patético» que políticos del PP ejerzan como «agentes comerciales» de Villar Mir, propietario de la mina de Serrabal, por donde pasará el tren de alta velocidad, en lugar de defender la llegada del AVE a Galicia en los plazos comprometidos. El diputado de los socialistas considera que los populares hacen de «ingenieros amateur» al poner en duda no sólo los informes que fueron redactados por la Administración y por equipos independientes, sino por uno que realizó la propia explotación minera con el fin de ampliar la concesión de la explotación. «Es, cuando menos, un esperpento», apunta el parlamentario socialista, que critica la doble vara de medir del PP, porque actuaba de distinta forma en este tema ahora respecto a cuando gobernaba.