El focense del millón de euros

La Voz INMA EIROÁ

GALICIA

ELLA SELLÓ EL BOLETO. María Dolores Legaspi regenta el establecimiento que selló la Bonoloto premiada en Foz. LOS PLÁCIDOS paseos que Antonio Villarino Neira suele dar por su Foz natal se han visto repentinamente turbados por la fama que le ha caído encima tras acertar una bonoloto premiada con 1.317.773 euros. En realidad, le atribuye el mérito a Santa María Josefa del Corazón de Jesús, cuya mano ve detrás de la serie de hechos afortunados que le han ocurrido últimamente a él y a su familia, desde la mejoría experimentada por su delicada salud, hasta el hecho de que a su hijo no le falte trabajo o que su hija, con tres suspensos en los exámenes del carné de conducir, haya por fin logrado sacarlo. Jubilado de la pesca a punto de cumplir los 66 años, se toma con filosofía su nueva condición de millonario y asegura que no le cambiará la vida: «A miña muller vai seguir traballando», apostilla. Al margen de ello, reconoce que el dinero siempre viene bien y que el premio les va a servir para llegar a fin de mes libres de preocupaciones económicas. Para lo que también le ha servido es para convertirlo en blanco de las miradas. El miércoles lo llamó al móvil el director de un banco intentando captarlo, sin éxito, como cliente; la gente le aborda por la calle, incluso quienes nunca le dirigieron la palabra, y a su hijo ya le reprocharon que siguiera trabajando siendo millonario su padre. Hoy su banco de siempre va a Lugo a cobrarle el cheque y en invierno puede que se acerque a Canarias a enseñarle las islas a su mujer cubana, que le haría ilusión.