Un ladrón de coches dispara a dos guardias en Sarria y logra huir

GALICIA

Penoucos

Esperó al vehículo policial después de una curva cerrada y apuntó al parabrisas y al capó El sospechoso viajaba en un turismo robado en A Laracha y escapó monte a través

07 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Los dos guardias civiles que en la tarde del pasado viernes patrullaban en su vehículo por las inmediaciones de la localidad lucense de Sarria no sospechaban que un aviso sobre la presencia de un coche robado iba a terminar en un tiroteo que podría haber desencadenado una tragedia. Pasaban unos minutos de las seis de la tarde cuando la patrulla fue alertada de la posible presencia en los alrededores de Paradela de un Seat Ibiza de color blanco, sustraído días atrás en la localidad coruñesa de A Laracha. Sobre las seis y media los agentes localizaron el vehículo y se situaron detrás para detenerlo. El sospechoso inició entonces una fuga por la carretera comarcal LU-535: primero amagó con girar hacia la pista que va a la parroquia de Ferreiros, lo desestimó al ver ganado y continuó hasta la siguiente intersección, la de la parroquia de A Veiga. Unos metros después de la entrada a esta pista, y tras pasar una curva cerrada, el hombre paró el vehículo y empuñó una escopeta para esperar a los agentes. Cuando éstos dieron la curva se encontraron a menos de diez metros con el delincuente apuntándolos con su arma. Hubo un primer disparo que impactó en el capó y otros dos sobre el parabrisas. El guardia civil que iba al volante inició una maniobra evasiva, circulando marcha atrás, mientras su acompañante consiguió empuñar su arma y devolver el fuego al agresor. El hecho de alejarse del tirador pudo haberles salvado la vida a los guardias, ya que los disparos que iban destinados a la altura del parabrisas se estamparon en el centro del capó. El vehículo policial quedó completamente marcado por los disparos y el paragolpes trasero sufrió daños por el impacto de algún obstáculo cuando circularon marcha atrás. Por su parte, el ladrón, en el momento en que comprobó que le devolvían los disparos, emprendió a pie una rápida huida monte a través, consiguiendo despistar a los agentes, que le perdieron la pista. Minutos después se ponía en marcha un dispositivo de cerco para intentar capturar al fugado en algún control, si bien la búsqueda fue infructuosa. Segundo robo La pista más fiable sobre lo que pudo suceder en las horas siguientes es la notificación del robo de un BMW 320 de color gris en la parroquia sarriana de Barbadelo, a unos diez kilómetros de la de A Veiga, por lo que existen fundadas sospechas de que ese vehículo fue utilizado por el delincuente en su huida. El propietario de este coche lo había dejado con las llaves puestas, por lo que para el prófugo no fue una tarea complicada hacerse con él. El dispositivo policial permaneció abierto durante todo el día de ayer. La descripción más fiable del autor de los disparos es la de un hombre de entre 30 y 35 años, moreno, con el cabello bastante largo y una estatura que ronda el 1,70. En lo que existen dudas es en la identidad de la persona que levantó la alerta sobre la presencia del coche robado en la zona. En principio se especuló con la posibilidad de que fuera el empleado de la gasolinera de Paradela, lugar en el que paró el vehículo, pero esta persona lo negó. Recordó que ese coche había repostado a media tarde del viernes en su gasolinera y que cuando lo volvió a ver ya fue durante la persecución policial. Los compañeros de los agentes que sufrieron el ataque les comentaban ayer en tono tranquilizador que el pasado viernes habían vuelto a nacer, ya que se libraron de los impactos casi de milagro, al ser sorprendidos por el autor de los disparos.