Crónica | Cinco conductores lucenses se reeducan Asisten a un curso de 12 horas para evitar la retirada del carné o para recuperar puntos. Alcoholemia, conducción temeraria y uso del móvil son las infracciones más frecuentes entre ellos
02 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?on 25 años un conductor lucense intentará este fin de semana recuperar cuatro de los 10 puntos que le fueron retirados por la Dirección General de Tráfico -tiene pendientes otros seis más, que están en tramitación- por alcoholemia y exceso de velocidad. Lo cazaron circulando por la A-6 a 165 kilómetros por hora con una tasa de alcohol elevada. Este joven asiste al primer curso de sensibilización y reeducación vial que se imparte en Lugo, junto con otros cuatro pilotos, de edades comprendidas entre 20 y 32 años, y unidos por la pérdida de puntos a consecuencia de infracciones varias. Alcoholemia, conducción temeraria o sin cinturón, y uso del móvil al volante constituyen las causas más frecuentes de estas retiradas, y recuperar cuatro preciados puntos, el objetivo común. Cada alumno tiene su propia historia. La de Javier G., de 23 años, «foi moi crítica», asegura él mismo. La Guardia Civil lo pilló hablando por el móvil, sin cinturón de seguridad y a 102 kilómetros por hora en una zona limitada a 50. En firme sólo le retiraron los tres puntos correspondientes al teléfono. Los otros, hasta 12, están en manos de un abogado que alegó ante la Justicia que el muchacho se dirigía con su madre a urgencias del Xeral cuando lo paró Tráfico. Si todas las propuestas se consolidaran, este conductor profesional perdería su carné. Una hora de psicólogo Las doce horas (una de ellas con un psicólogo) que durará el curso, en el que participan tres formadores, les costaron a cada alumno 174,40 euros. Los conductores tienen una parte común para refrescar conocimientos y otra específica, pero no serán examinados, como si hubieran perdido todos los puntos. La parte personalizada variará en función de un test, en el que se les preguntan cuestiones como si suelen beber o si respetan los pasos de peatones. Pablo, un transportista de 26 años que perdió seis puntos por alcoholemia un fin de semana y otros tres por hablar por el móvil en una ruta con su camión, asegura que ahora controla perfectamente el sistema de puntos. Es consciente de que simplemente con aparcar mal puede perder su medio de subsistencia. En el curso de reeducación sólo admitieron a cinco alumnos, aunque lo solicitaron 22. La retirada de puntos de la mayoría no era firme.