La posible ingestión de matarratas lleva a 120 niños de Fene a urgencias

X.V. Gago / L.Álvarez FERROL

GALICIA

JOSÉ PARDO

Los pequeños, que no presentan síntomas, fueron atendidos en dos hospitales de Ferrol La dirección del centro escolar presentará denuncia para que se investigue cómo llegó el veneno

27 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Una posible ingesta de raticida provocó que 120 alumnos de primaria, de entre tres y cinco años de edad, del colegio concertado Jorge Juan, de Perlío (Fene), fuesen atendidos ayer en los servicios de urgencias de los hospitales Arquitecto Marcide y Juan Cardona, de Ferrol. Según relató la directora del centro, Mónica Padín, varias profesoras advirtieron, durante el recreo de las 12.30 horas, que un grupo de pequeños estaban jugando con «unas bolitas rojas». Tras examinarlas, una de las docentes se dio cuenta de que era una clase de raticida, por lo que en previsión de que lo hubiesen ingerido se decidió llevar a los niños que estaban en el patio al hospital. Al cierre de esta edición, ninguno de los escolares había mostrado síntomas de envenenamiento y, aunque quedaban algunas pruebas por realizar, fuentes médicas de ambos hospitales y del Sergas consideraron «muy improbable» que finalmente se produzca algún caso de intoxicación. El primer grupo de siete niños llegó al Juan Cardona, con el que el colegio tiene su seguro médico, a las 13 horas. El centro se coordinó inmediatamente con la gerencia del Arquitecto Marcide para que cada hospital atendiese a un grupo de sesenta niños. A las 16 horas, el director del Juan Cardona, Enrique Díaz, y la directora del colegio informaron a los padres de los alumnos en una asamblea convocada poco antes. De acuerdo con los protocolos de actuación marcados por el Instituto Nacional de Toxicología, a cada uno de los pequeños atendidos se le realizó un análisis de sangre y se le suministró carbono activo, uno de los antídotos disponibles. Será necesario que repitan la analítica hoy por seguridad. Denuncia del colegio La directora del Jorge Juan afirmó ayer que el raticida con el que estaban jugando los pequeños no es el mismo que ha sido empleado en el colegio, y añadió que los docentes habían revisado los cebos colocados en el propio recinto para comprobar que estaban intactos. Mónica Padín sospecha que la sustancia tóxica pudo llegar al patio de recreo transportada por el fuerte viento que soplaba por la mañana en Fene, pero no descarta que pudiese ser introducida por un alumno mayor u otra persona. Cerca de las nueve de la noche, tras consultar el caso con agentes de la Guardia Civil, la dirección del centro educativo anunció que presentará una denuncia para que se investigue lo ocurrido.