Francia apresa dos pesqueros gallegos por faenar irregularmente

F. Fernández FERROL

GALICIA

Acusan a un barco de Cariño de trabajar sin licencias y exigen una fianza de 22.500 euros Un volantero cedeirés pagó el aval de 10.000 euros y regresa hoy a la villa

01 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Las autoridades marítimas francesas apresaron hace unos días a dos pesqueros de Cedeira y de Cariño -ambos con bandera gala y puerto base en La Rochelle-, a los que presuntamente sorprendió faenando sin todos los papeles en regla. Se trata de los volanteros Lui II , propiedad del armador cedeirés Amable Pérez Bello; y del Balaou III , del cariñés Cesáreo Fraguela. La situación más comprometida la vive el Balaou III , al que las autoridades francesas han impuesto una fianza de 22.500 euros, que Fraguela aún no ha satisfecho. Por eso, el barco permanece retenido en La Rochelle. Desde ese puerto galo, el armador del barco cariñés explicó ayer que lo acusan de faenar con mallas ilegales. Él lo niega y asegura que se trata de un problema administrativo. Tampoco avanzó cuándo abonará el aval que le permitirá zarpar de nuevo. El periódico regional Sud Ouest ha dado gran cobertura al apresamiento de los dos barcos gallegos y asegura que las autoridades marítimas acusan al Balaou III de navegar sin los permisos de explotación y navegación y sin el rol de tripulación. De ahí, añade, que la fianza sea tan elevada. La tripulación del Balaou III , integrada por 12 marineros franceses, gallegos y portugueses, está en sus casas a la espera de que el propietario del buque resuelva el problema. Cesáreo Fraguela indicó que su juicio ha quedado fijado para el 4 de junio.? Ese mismo día tendrá que comparecer Amable Pérez Bello por el apresamiento del Lui II , por supuestos delitos que el armador declinó precisar. «Eu non estaba alí, haberá que esperar a ver o que di o atestado». Las autoridades francesas impusieron al buque una fianza de 10.000 euros, ya satisfecha, lo que ha hecho posible que el volantero, con 12 tripulantes, pudiera zarpar el miércoles de La Rochelle con rumbo a Cedeira, donde está previsto que hoy atraque. En los dos casos, las autoridades marítimas galas requisaron también las capturas de merluza que llevaban en las bodegas, que fueron subastadas en la lonja de Chef-de-Baie. Los propietarios de estos barcos gallegos de bandera francesa subrayan que los apresamientos son casi habituales en el país vecino. «Si, hai unha persecución constante» contra los pesqueros españoles, explica Cesáreo Fraguela, quien añade que últimamente «apretan máis as tuercas». El Lui II lleva diez años faenando en aguas francesas con todos sus permisos en regla. Y los problemas con las patrulleras galas son constantes. «Sempre fan inspeccións a ver si atopan algo», reconoce Amable Pérez. El Balaou III pesca en los caladeros franceses desde hace seis años. El armador se ha visto en apuros en otras ocasiones por distintos motivos, como no llevar a bordo a ningún galo, una condición de obligado cumplimiento para los pesqueros «extranjeros», aunque la bandera tricolor ondee en el mástil.