El Concello de Cambre cree que sus normas y las de Patrimonio salvarán el «bosque animado» El estudio del tramo Betanzos-A Coruña ni siquiera menciona este espacio emblemático
30 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.La fraga de Cecebre, el bosque animado de Wenceslao Fernández Flórez (1885-1964), resistió casi testimonialmente a las talas masivas de los cincuenta y a la construcción del embalse a finales de los sesenta. Pero las algo más de nueve hectáreas que han sobrevivido podrían sucumbir al paso de la línea de alta velocidad entre Ferrol y A Coruña si no se aclarase la evidente indeterminación sobre su protección. Para los autores del estudio informativo del tramo entre Betanzos y A Coruña, la fraga de Cecebre simplemente no existe. En las consultas previas medioambientales y de patrimonio, ningún departamento de la Xunta dio la señal de alarma porque, a día de hoy, el bosque de carballos del municipio de Cambre no goza de ningún tipo de protección en el ámbito autonómico. Tan sólo el entorno del embalse de Cecebre está protegido. Así que el trazado elegido por la empresa TRN Ingenieros y Cotas Internacional cruzaría de lleno este espacio natural, hasta el punto de que las dos alternativas planteadas se bifurcarían en plena fraga de Cecebre. La tramitación de la línea de alta velocidad se encuentra en su fase inicial y el modelo español es lo suficientemente garantista como para que al final del proceso, tras las alegaciones y la declaración de impacto ambiental, espacios como este puedan salvarse si finalmente se aclara su protección. Pero el proyecto inicial es claro: la línea de AVE saldría del túnel que salva la AP-9 y cruzaría con una inmensa excavación para nivelar el bosque por el que solían pasear Wenceslao Fernández Flórez y la propia Emilia Pardo Bazán. Protección municipal En el Concello de Cambre están convencidos de que el Ministerio de Fomento no podrá tocar ni un solo árbol de la fraga. Recuerdan que la carballeira está catalogada como espacio de especial protección en las normas urbanísticas subsidiarias vigentes desde 1994. Por tanto, desde el punto de vista municipal no podrían hacerse obras en esta zona. El problema es que la empresa que redactó el estudio informativo no consultó con el municipio estos detalles. A nivel autonómico, según el Concello de Cambre, la protección del espacio estaría asegurada a través de la disposición adicional segunda de la Lei de Patrimonio Cultural, que blindaría automáticamente todos los bienes protegidos en los catálogos municipales de los concellos gallegos. La pelota estaría, por tanto, en el tejado de la Consellería de Cultura. Desde la de Medio Ambiente se aseguró ayer que serían receptivos a estudiar una solicitud de protección para la fraga, siempre y cuando se ajuste a los criterios de las actuales figuras que contempla la normativa, como son los espacios de interés local o los monumentos naturales.