Dos carpinteros de A Coruña, heridos al estallar su taller

Bea Abelairas
Bea Abelairas A CORUÑA

GALICIA

KOPA

La columna de humo de la deflagración pudo verse desde varios barrios de la ciudad Uno de ellos está grave, con quemaduras de segundo grado en la cara y las manos

05 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

El responsable de la carpintería Fresno, situada en un sótano del barrio coruñés del Agra del Orzán, decidió dedicar la tarde de ayer a reparar la chimenea de su taller, pero el arreglo terminó convirtiendo el canal -que asciende por la pared del patio de luces del edificio- en una antorcha, en un incendio que causó heridas graves a dos trabajadores. «Queríamos arreglar la salida de humos de la zona en la que se barniza, pero de repente saltó una chispa y comenzó el incendio», explicó Daniel González, el único trabajador que resultó ileso, quizá porque se quedó a los pies del andamio al que se habían subido sus compañeros heridos. El jefe de la carpintería, Luciano Caamaño, fue evacuado poco después con quemaduras en la cara, y su otro empleado, Julio Vidal, con las mismas lesiones en las manos, además de signos de intoxicación. Poco antes, en torno a las cuatro de la tarde, los vecinos de la calle Ramón María Aller oían un gran estruendo. Cartel despedido «El letrero de la carpintería salió disparado hacia la acera y la persiana del negocio reventó», contaba un vecino. Los responsables de la ferretería Garrido Iglesias, que se encuentra al lado de la carpintería apenas tuvieron tiempo de pensar de dónde procedía el estallido. «Enseguida llegó uno de ellos pidiendo extintores, les dimos tres y ya vimos que la cosa era seria», relataba uno de ellos. Tendal en llamas Las botellas de espuma contraincendios no llegaron a usarse, porque llamas y humo devoraban ya el sótano situado en el número 10 de la citada vía. También ardió la ventana de la cocina y el tendal de la vecina del primero, Ana Belén Yáñez, que estaba sola en la casa con su hijo de cinco años. «Eché un poco de agua y salí corriendo, porque todas las habitaciones estaban llenas de humo y el fuego era impresionante», comentaba en torno a las cinco y media de la tarde ante la vivienda en la que casi descartaba pasar la noche de Reyes. A esa hora, los bomberos, que habían previsto participar en la cabalgata, tenían cinco vehículos aparcados en la calle Ramón González Aller, donde trabajaban de forma intensa. «Estábamos preocupados porque en una zona del taller había disolventes y materiales inflamables, pero no llegaron a quemarse», comentaba Carlos García Touriñán, responsable del servicio de emergencias del municipio coruñés. Los contraincendios, la Policía Local y una dotación de Protección Civil trabajaron primero en la extinción de las llamas y después tuvieron que revisar cada uno de los pisos situados encima del taller. Poco a poco, algunos vecinos iban abandonando la casa y otros llegaban a ella alertados por el suceso. «Nos tememos que esté todo lleno de humo porque la chimenea pasa ante la ventana de la habitación. Ha sido un milagro que no nos pasase nada», lamentaba una mujer. Horas después, desde el Hospital Juan Canalejo aseguraban que el estado de uno de los heridos, Julio Vidal, no era alarmante, pero sí el de Luciano Caamaño, que está grave, ingresado en la unidad de quemados.