Mudanza en Navidad tras las riadas

Laura Míguez Rúa
L. Míguez BAIONA

GALICIA

GUSTAVO RIVAS

Cuatro de las cinco familias que viven desde hace dos meses en un hotel se trasladaron ayer a pisos de alquiler hasta que sus casas estén arregladas

23 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

«Aún no colocamos las cosas, pero ya tenemos un árbol de Navidad porque Óscar tenía miedo de que Papá Noel no nos encontrara», comenta María Dolores Leyenda, una de las afectadas por las riadas en Sabarís y que ayer se instalaba en un piso de alquiler. Sus cuñados, que han encontrado otro en Baiona, iban de compras a Vigo para hacerse con lo necesario para pasar la fiesta. «Aunque no estemos en casa habrá marisco y adornos», comentan. Hay quien le ponía humor a eso de estar de traslados un día antes de las fiestas. «No sé si se podrá recordar cómo se cocina, después de dos meses sin coger una sartén». Estas Navidades serán diferentes para cuatro de las cinco familias que ayer abandonaban el hotel en el que han vivido durante los últimos dos meses. Mientras se reparan sus casas, que calculan que no estarán listas hasta dentro de seis meses, han vivido en el hotel Bahía, que ha sido casi como un hogar. Prueba de ello es el pequeño Óscar, jugando en el hotel de recepción, o sus amigos, brincando por la entrada. Aunque sin duda la mejor demostración es la despedida de los trabajadores y el responsable, Ezequiel Simons, en la que es imposible evitar algunas lágrimas. «Llegaron llorando y se vuelven a marchar llorando», comentaba cariñosamente el hotelero. Pese a esta tristeza inicial, las familias están llenas de esperanza con este cambio. «Es un paso que nos acerca un poco más a nuestros hogares», comenta María Dolores, que se refiere a la nueva vivienda como «el piso». «Es más familiar que estar en un hotel, pero el otro es mi hogar, donde crié a mis hijos», comenta esta afectada por las riadas en Sabarís. Esta noche, todos ellos volverán a colocar los calcetines junto al árbol, con la esperanza de que las fiestas los lleven el próximo año de nuevo a sus hogares, donde esperan no volver a tener problemas gracias a las obras que se están haciendo cerca del río.