Francisco Pombo abandonó su trabajo de percebeiro en Corme y superó su depresión pos «Prestige» creando un comedor en Nicaragua, en el que se alimentan 270 niños.
14 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.AUNQUE parece más un cuento de Navidad que una historia real, la vida de Francisco Pombo, más conocido como Paco o de Corme , cambió radicalmente cuando viajó a tierras nicaragüenses. «Eu era percebeiro, e tras o Prestige collín unha depresión moi grande e me fun de vacacións a Nicaragua. Ao chegar alí e ver a situación tan grave de miseria, de fame e pobreza, decidín vender o barco que tiña en Galicia e quedarme para axudar», recuerda. De esta forma, puso en marcha un comedor en el que a diario almuerzan 270 niños y 35 ancianos, además de dar trabajo a varias mujeres. «Cando cheguei alí, a miña sorpresa foi ver como os nenos subsistían con un só vaso de leite ao día que lle daban na igrexa. Enseguida pensei que os meus non eran problemas, e si os deste nenos. Foi unha cura de humildade». Pombo vendió todas sus pertenencias en Galicia, se llevó a su familia para Nicaragua y puso allí un restaurante para poder sacar algún dinero. Además, con un grupo de amigos de distintos puntos de España creó la asociación Norte-Sur Solidario (981 721 960), con cuyos donativos se consiguen los 900 euros mensuales que se necesitan para alimentar a los niños. Pombo está orgulloso de haber cambiado de vida, y comenta: «Nunca pensei en ter fillos e agora teño 270». Cree que hay mucho trabajo por delante, sobre todo, evitar que los padres prohíban a sus hijos acudir al comedor, para así tener aspecto famélico y poder pedir en las calles.